Manolo Bazán confía en un Unicaja “tranquilo y preparado” para la fase previa de la Minicopa Endesa
El Unicaja Infantil masculino pone rumbo a Valencia para disputar, del 28 al 30 de noviembre, la fase previa de la Minicopa Endesa, un exigente clasificatorio en el que seis equipos aspirarán a obtener una de las plazas para la fase final, programada también en la ciudad del Turia en febrero. El conjunto malagueño se enfrentará en su grupo al Fundación CB Canarias, el Bilbao Basket y el Morabanc Andorra Undercoverlab.
El entrenador cajista, Manolo Bazán, afronta la cita con serenidad y un plan claro. Explica que las dos semanas previas han transcurrido con normalidad pese a la presencia de varios jugadores en compromisos con sus selecciones y en partidos de liga. “Han sido días de entrenamientos habituales”, apunta. La única novedad ha sido la incorporación de un nuevo jugador, al que se han dedicado las últimas sesiones para integrarlo en la dinámica del equipo.
Bazán es directo respecto al objetivo: clasificarse. Sin embargo, insiste en que la clave para lograrlo será mantener la calma. El debut ante Bilbao Basket se presenta como un reto importante por la tensión habitual del primer partido de un campeonato. El técnico subraya que esos estrenos suelen estar marcados por los nervios y la adaptación al entorno competitivo, por lo que su mensaje al grupo se centra en salir “tranquilos” y centrarse en ejecutar lo que llevan trabajando toda la temporada.
Pese a la falta de información detallada sobre los rivales, Bazán reconoce que la Minicopa es un torneo imprevisible en el que los equipos invitados y las plantillas físicas pueden cambiar la dinámica de cualquier encuentro. Aun así, insiste en que el equipo debe enfocarse en sí mismo, sin distraerse con lo que ocurra al otro lado de la pista.
El técnico valora especialmente la ilusión con la que el grupo afronta esta experiencia, ya que para todos será su primera fase previa de Minicopa. Por ello, además del rendimiento deportivo, concede importancia a que los jugadores disfruten del torneo, acumulen aprendizaje y generen recuerdos positivos en un escenario donde “todos los partidos son televisados” y la exposición es máxima para niños de su edad.
Bazán destaca que cada edición de la Minicopa es exigente y similar en estructura, aunque reconoce que en los últimos años se observa una tendencia hacia equipos con jugadores de mayor físico. Aun así, reitera que el Unicaja debe centrar sus esfuerzos en su propio trabajo y avanzar “partido a partido”.
Con esa mezcla de calma, ambición e ilusión, el Unicaja Infantil encara una de las citas más estimulantes de la temporada, con la vista puesta en estar entre los mejores en febrero.