Crecen los expedientes por defraudar electricidad en cultivos de marihuana y sus riesgos
No solo es defraudar en el consumo eléctrico, es también perjudicar a los vecinos y vecinas además de suponer un peligro, porque incrementa la posibilidad de incendios en las redes de distribución. El consumo defraudatorio por plantaciones de marihuana ha supuesto que la energética Endesa, a través de su filial de redes e-distribución, haya abierto en los primeros cuatro meses del año 30 expedientes, una cifra que supone casi dos expedientes a la semana.
La energía que demandan estas plantaciones supone un consumo continuo las 24 horas y con una carga energética como si 80 viviendas estuvieran consumiendo a la vez el máximo de la energía, han indicado desde la compañía eléctrica en un comunicado.
De ahí, que resulte fundamental que estas plantaciones de marihuana sean detectadas gracias al trabajo de las fuerzas de seguridad que identifican estas actividades en el interior de viviendas (lo que se conoce como cultivos indoor) ya que provocan la afección a los vecinos colindantes.
En este contexto han explicado, por otro lado, que la energía consumida por esas plantaciones de marihuana en la provincia de Málaga ha supuesto cuatro millones de kilovatios hora defraudados, equivalente al consumo anual de una localidad de 1.100 habitantes.
Y es que, en total en Málaga y su provincia se defraudaron en los cuatro primeros meses del año cerca de 12 millones de kilovatios hora de energía, el 34 por ciento de los cuales provenía de plantaciones de marihuana, para una cifra concreta de 4.092.000 kilovatios.
Además, como han destacado las mismas fuentes, “este consumo desmesurado está unido a la manipulación de las instalaciones eléctricas que implica importantes riesgos para la salud de la persona que las realiza y de las que les rodean, ya que pueden derivar en incendios y electrocuciones”.
De hecho, ha precisado que, solo el pasado verano, la sobrecarga derivada de las plantaciones de marihuana indoor provocaron 24 incendios en las redes de distribución en Andalucía.
Consumo y refuerzo
En las zonas donde se concentran muchas plantaciones de marihuana de este tipo, la demanda de electricidad se eleva a niveles industriales, llegando a consumir algunas áreas como si se tratara de centros hospitalarios.
De hecho, cuando se llevan a cabo operaciones de las fuerzas de seguridad las cargas energéticas descienden de forma inmediata, hasta en un 90 por ciento, normalizando la situación energética de estas zonas.
Además, estas prácticas están vinculadas a organizaciones criminales que provocan situaciones de inseguridad para los vecinos y los técnicos que trabajan en estas zonas.
La situación generada por este tipo de consumo fraudulento obliga, además de a duplicar, triplicar y hasta cuadriplicar la potencia energética en las zonas más afectadas por el fraude derivado de plantaciones de marihuana, a que la compañía esté aplicando la última tecnología, digitalizando las redes de distribución e implantando sensores que puedan actuar de forma preventiva ante sobrecargas de la red.