Crece el emprendimiento femenino en Málaga con autonómas que quieren ampliar sus empresas
El emprendimiento en Málaga va tomando rostro de mujer, y también de autónomo que quiere mejorar su empresa, más que de desempleado. Son algunas de las conclusiones que se pueden extraer del Termómetro del Emprendimiento, elaborado por el IMFE (Instituto Municipal para la Formación y el Empleo), a partir de 342 encuestas con las que se ha conformado el informe correspondiente al primer semestre de 2025. ¡Ah! Y también tiene rostro de titulado universitario y de posgrado.
Y por sectores, son la hostelería y comercio los que continúan a la cabeza entre las ideas de negocio más representadas, pero eso sí, a la vez que aumentan las nuevas tecnologías y el turismo, nada ajeno a la actual realidad económica de Málaga.
La concejala delegada de Educación y Fomento del Empleo, María Paz Flores, ha sido la encargada de presentar los datos del Termómetro, que refleja tendencias significativas en el perfil de quienes deciden emprender.
Como se ha dicho, destaca el predominio de personas con estudios universitarios y de posgrado, pero hay diferencias por género, ya que de da mayor representación femenina en el tramo de edad de 30 a 45 años y con formación vinculada a las ciencias de la salud, mientras que en el caso masculino, el perfil se concentra en mayores de 45 años, con formación especializada en comunicación y marketing.
En relación a las motivaciones para emprender, la “satisfacción personal” se mantiene como la principal, seguida de “ser el propio jefe” a la vez que aumenta la identificación de nuevas oportunidades de negocio.
En cuanto a las fases del emprendimiento, se aprecia un crecimiento entre las mujeres en la mejora de empresas ya existentes y en la puesta en marcha de proyectos recientemente iniciados, mientras que en el caso masculino destacan la ampliación de empresas en funcionamiento, el desarrollo de planes de negocio y la búsqueda de financiación.
Se valora el apoyo financiero y la capacitación en competencias digitales, al tiempo que se reclama formación especializada, mientras que entre las barreras con las que se encuentran las y los emprendedores se apuntan a factores tributarios, burocráticos y financieros.