Málaga se tropicaliza: científicos advierten del calentamiento acelerado del Mediterráneo

Las noches tropicales, la llegada de especies invasoras y el aumento del nivel del mar son señales evidentes de un cambio climático que ya afecta a la provincia
Bañistas en La Malagueta (archivo). - Álex Zea/Europa Press
Bañistas en La Malagueta (archivo). - Álex Zea/Europa Press

“Vaya nochecita que he pasado”. Esta frase se ha convertido en un tópico cada vez más habitual entre los malagueños durante los meses de verano. Las noches tropicales se repiten con mayor frecuencia, y detrás de este fenómeno está el progresivo y alarmante calentamiento del mar Mediterráneo, agravado por el cambio climático.

Según coinciden los expertos, esta tendencia no solo es imparable, sino que avanza a mayor velocidad de la que se había previsto. Así lo han afirmado Ángel Enrique Salvo Tierra, director de la Cátedra de Cambio Climático de la Universidad de Málaga, y Jaime Pereña, profesor y especialista en la materia, durante su intervención en el programa 7 Actualidad de 7 TV Andalucía en Málaga.

Un mar al límite

Ambos expertos confirman que el mar Mediterráneo —y en particular el mar de Alborán— está alcanzando temperaturas récord. “Nunca habíamos tenido unas temperaturas tan sumamente altas en el litoral de la provincia de Málaga, especialmente en la capital”, advierte Salvo. Pereña lo confirma: “Estamos viendo zonas con temperaturas en torno a los 30 grados, algo altísimo para un entorno marino”.

Salvo (i) y Pereña en los estudios de 7 TV Málaga.

El calentamiento se explica por las propias características del Mediterráneo, que Salvo define como “una gran olla”. Se trata de un mar cerrado, con escasa renovación de aguas, salvo por la entrada atlántica a través del Estrecho. Pero incluso esta entrada ya no supone un alivio: “El golfo de Cádiz también está registrando temperaturas muy elevadas, lo que contribuye al calentamiento general del sistema”, señala.

Especies tropicales e invasoras

El impacto sobre la biodiversidad es ya visible. Salvo alerta de la llegada masiva de especies tropicales al litoral malagueño: “En el caso de la fauna marina, por ejemplo, algunos atunes ya se comportan como si vivieran en un entorno tropical. También ocurre con muchas plantas, como las algas. Hay más de 165 especies tropicales nuevas, muchas procedentes de Asia”.

Pereña añade un dato preocupante: “El mar Mediterráneo es, a nivel global, el más afectado por especies invasoras marinas. En ningún otro lugar del mundo entran tantas especies exóticas con carácter invasor como aquí”.

'Medicanes' y fenómenos extremos: ¿qué nos espera?

El fenómeno no se limita al agua. En tierra, los efectos también son evidentes. “Nos estamos tropicalizando muy rápidamente”, afirma Salvo. “Cualquiera que vea las noticias sabe que en zonas tropicales estas condiciones desembocan en huracanes. En el Mediterráneo ya hemos empezado a ver ‘medicanes’ —huracanes mediterráneos— y otros fenómenos intensos como mangas marinas. En Marbella, por ejemplo, el año pasado se registraron cinco o seis”.

La costa andaluza, con una fuerte concentración de población, también es especialmente vulnerable. “Ya somos dos millones de personas viviendo entre la bahía de Algeciras y Nerja. Esta litoralización tendrá consecuencias graves a medio y largo plazo si no se toman medidas urgentes”, advierte el director de la Cátedra.

Soluciones desde la naturaleza

La respuesta, insisten los expertos, pasa por actuar desde lo local y con base científica. Entre las propuestas que se plantean desde la Cátedra están la plantación masiva de árboles y la creación de corredores de confort climático. “Solo hace falta mirar lo que está ocurriendo en Gibralfaro o en la carretera de los Montes, donde la mortandad de pinos y eucaliptos es altísima”, explica Salvo.

A nivel técnico, se está trabajando en soluciones basadas en la naturaleza. “En otros lugares del mundo, determinados ecosistemas están demostrando ser capaces de contener la subida del nivel del mar. No se trata de construir diques, sino de aprender de la propia naturaleza para reproducir esos sistemas”, concluye.

Por ello, desde la Universidad de Málaga se colabora estrechamente con los ayuntamientos en el diseño de redes de refugio climático y planificación urbana adaptada al nuevo escenario ambiental.