Sindicatos denuncian la saturación crónica de Urgencias en el Hospital Virgen de la Victoria de Málaga

Hospital Virgen de la Victoria./CCOO.
La representación sindical alerta de pacientes en camillas y sillones durante horas o días, falta de camas hospitalarias y sobrecarga asistencial en el servicio, y reclama al SAS medidas urgentes para garantizar una atención segura y digna y proteger la salud de los profesionales.

La Junta de Personal del Hospital Universitario Virgen de la Victoria —integrada por CCOO, CSIF, UGT, SATSE, SAE y SMA— ha denunciado la situación asistencial que, según afirma, se vive de forma continuada en el Servicio de Urgencias, especialmente en el área de Observación, marcada por la saturación y la falta de camas hospitalarias.

Los representantes sindicales señalan que es habitual la utilización de camillas para atender a pacientes frágiles, de edad avanzada o con múltiples patologías durante periodos prolongados, pese a que estos dispositivos no reúnen las condiciones adecuadas para estancias largas. A ello se suma la permanencia de enfermos en sillones durante horas o incluso días a la espera de ingreso en planta, una situación que —aseguran— compromete su seguridad y calidad asistencial.

La saturación del servicio provoca, según la Junta, un bloqueo del circuito sanitario, con pacientes pendientes de ingreso que no pueden ser trasladados por la falta de camas disponibles. Esto incrementa los tiempos de espera, dificulta la atención y eleva el riesgo de incidentes clínicos adversos.

El colectivo también advierte de la presión que soportan los profesionales, con plantillas ajustadas y una sobrecarga constante que repercute en su salud mental y emocional, generando estrés, agotamiento y desgaste profesional.

Entre las medidas planteadas para aliviar la situación, proponen la apertura de la Unidad de Respiratorio para trasladar a pacientes frágiles a camas hospitalarias y reducir la ocupación en Observación. Asimismo, reclaman a la Dirección del centro y al Servicio Andaluz de Salud una revisión urgente de la organización asistencial que garantice tanto la seguridad de los pacientes como unas condiciones laborales adecuadas.