“Tenemos que plantearnos qué policía queremos y dotarla en condiciones”

Mariló Valencia en 7TV Málaga. - Pablo Ruíz
Entrevista con Mariló Valencia, malagueña coordinadora nacional del Sindicato Reformista de Policías

Es policía nacional desde hace más de dos décadas. Ella es malagueña de de Campillos en la actualidad es la coordinadora del Sindicato Reformista de Policía. Se autodefine en redes sociales como "mujer luchadora y con espíritu de superación que busca un futuro mejor para todas y todos".

Con esa carta de presentación tiene que está todo el día activa, ¿no?

Así es. Mi vida es estar siempre activa. Yo creo que no sé lo que es estar relajada, la verdad.

Siempre ha estado vinculada al mundo sindical dentro de la Policía…

he estado en otra organización sindical, desde que llevo en la policía el año noventa y nueve. Entré la policía nacional y me afilié a otra organización sindical. Tuve la suerte de conocer a grandes representantes sindicales que ellos opinan que el mundo hay que cambiarlo. Y creo que me viene también un poco de mi padre, de que soy poco conformista, y creo que al final, si todos ponemos un granito de arena, podemos conseguir algo y desde 2006 he sido delegada sindical en comisarías locales, después provincial, he llegado a obtener un cargo a nivel de Andalucía consejera, lo máximo a que podemos optar como sindicato, y durante toda esta carrera he tenido, por desgracia, que vivir momentos muy malos y amargos y otros muy, muy agradables, sobre todo la satisfacción cuando un compañero o una compañera que ha pasado por un mal momento te da las gracias.

Ha valido la pena y sigue valiéndolo, ¿o no?

Sí. Sí. Vale la pena. Yo, salió en todos los medios el año pasado, cuando el sindicato al que he estado afiliada desde que entré en la policía, que voy a hacer 26 años, firmó un acuerdo con Desokupa, yo no estaba de acuerdo que como policía nacional pudiera identificarme con esa organización donde el dirigente sabemos que han existido vídeos donde atacaba directamente a compañeros nuestros que estaban trabajando, ha llegado incluso a hablar mal de la mujer policía, de las funciones que realiza dentro de la Policía Nacional y también sabemos que tiene antecedentes policiales. No estaba de acuerdo en que esa persona nos formará y, ante la situación de que la línea de mi sindicato en ese momento era continuar con lo firmado pues decidirme. Estuve tres meses sin sindicato, algo que bueno, normalmente les digo a todos “nunca estéis sin sindicato, que alguien nos tiene que dirigir”. Estuve durante tres meses, me llamaron de la agrupación reformista de policía, un sindicato minoritario que a día de hoy no está en el Consejo de Policía, pero, tiene algo muy importante, que creo que tienen que tener los sindicatos, y es unos recursos humanos muy valiosos, hombres y mujeres policías que están luchando desde su tiempo libre por cambiar el mundo. Yo creo que con eso ya hemos ganado mucho. Me metí en esta agrupación en noviembre del año pasado y querían que yo que yo la dirigiera a nivel nacional. A día de hoy soy la coordinadora general y le cambiamos el nombre, ahora se llama Sindicato Reformista de Policías, porque bueno, creo que más que una agrupación somos un sindicato, que ha costado tanto, tanto el poder nombrarlos como sindicatos y que por desgracia compañeros de la Policía Nacional, que entonces lucharon en la clandestinidad, a día de hoy están expulsados de la policía, no pudieron continuar siendo policía porque entonces estaba prohibido que en la policía armada existieran sindicatos.

A algunos todavía les chocará esto de que los policías se puedan sindicar, que tengan organizaciones que reivindican.

Sí. Choca muchísimo, porque se supone que desde fuera muchas veces vemos que la policía va todo muy bien. Es decir, yo siempre lo digo, cuando tú vas a trabajar, con una sonrisa. Por un lado, yo siempre lo digo, que he tenido la suerte o tengo la suerte porque todavía continúo siendo policía nacional, de estar donde me gusta estar. Es decir, soy una mujer muy afortunada, porque he pasado, desde los 15 años que he estado trabajando, por múltiples empresas, múltiples trabajos, uno más bueno, otro menos bueno, pero al final, todo te enseña. Y aprendes. A día de hoy, estoy en la Policía Nacional, me siento muy orgullosa de estar dentro ella, de poder realizar el trabajo, el servicio público que se hace tan importante a la ciudadanía y de forma paralela, mi tiempo libre, ahora que mis niños están mayores, ya, aunque es verdad que también me hipoteca todavía más el llevar este sindicato a nivel nacional. Porque creo que es necesario. No sé lo que cambiaré, pero, como en una en una jornada que tuve del día de la mujer: la ponente dijo “si quieres cambiar el mundo hay dos opciones: o te quedas sentado esperando que alguien lo cambia por ti, o eres una parte de él, y para eso tienes que contribuir con tu tiempo libre y tus ganas de de cambiarlo”. Y yo me he ido a la segunda parte. A intentar cambiarlo.

Habrá igualdad cuando este concepto no exista, es una frase que usa usted.

Sí. Una frase mía. Es que creo que la igualdad, siempre que estamos nombrándola, es porque realmente hay una desigualdad. Creo que el hombre y la mujer estamos hechos diferentes. Y eso es lo bueno, lo enriquecedor de la vida. Pero si seguimos continuando hablando de la igualdad, la igualdad, la igualdad…, es porque no hay. Yo siempre digo que el día que no hablemos de la igualdad es que ya estamos en igualdad de condiciones. Cada uno aportando lo que pueda, que creo que es mucho, tanto el hombre como la mujer.

La presencia de la mujer en la policía es algo ya asentado.

Sí. Tengo la suerte de la Policía Nacional es el cuerpo donde más mujeres hay. Para ser un cuerpo que acabamos de hacer 200 años de antigüedad, creo que es un avance. Que hoy en día ya están tantas mujeres y no solo, como podíamos decir, en la policía a nivel de escala básica, sino a nivel de mandos. Es decir, hay cada día más en altos mandos dentro de la policía nacional.

Nos creemos que estamos muy actualizados pero hace apenas poco más de 40 años que entró la mujer en la policía.

Hace cuarenta años y ha sido muy complicado. También es cierto que muchas veces, uno de los problemas que tenemos como mujeres es que nos sale esa parte del cuidado de los hijos y al final acabas decidiendo sacrificar el ámbito profesional por tus hijos. Eso por un lado, y la otra parte ha sido que la policía está formada por muchas unidades, muchas especialidades y muchas de ellas necesitan 24 horas de tu tiempo y se nos ha puesto en tela de juicio si lo podemos dar. Yo recuerdo que eh hubo alguien dentro de mi propio sindicato cuando yo tomé el puesto a nivel provincial de Málaga que le decía a otro que yo no iba a estar capacitada para llevar el sindicato en la provincia de Málaga porque llegar a mi casa tarde. Pero, a mí nadie me había preguntado. ¿Qué es lo que yo digo? Por lo menos déjame que yo me exprese. Pero no, no fue así. Yo creo que ese comentario sigue existiendo hoy en día menos, gracias a Dios. A mí me encanta, cuando han venido compañeros al sindicato pidiéndome la conciliación familiar, que por desgracia no existe la policía nacional; somos administración pública solo para algunas cosas, para otras, pero yo me llena de orgullo eso, me parece estupendo que el hombre haya decidido también pedir esa conciliación familiar, en este caso pues es la mujer la que está un poco más al cien por cien con el trabajo.

Hablemos de Málaga, de la provincia, ¿cómo ve el momento de la policía en la provincia porque carencias siempre hay?

Las carencias son continuas, yo creo que va unido a que somos administradores públicos, de la administración pública, la administración pública es la más pobre. Es muy complicado, vamos a ver, la provincia de Málaga es cierto que después del Covid, ha habido unos cambios que creo que todos lo hemos vivido. Antes del Covid, yo como representante sindical, he estado siempre saliendo en todos los medios reivindicando más medios, mejoras y que el índice delincuencial pues estaba subiendo muchísimo y algo que este sindicato que yo estaba antes y al que yo ahora represento, continuamos defendiendo, era que es necesario que miremos realmente qué queremos de de la Policía Nacional, qué queremos de Málaga y provincia. Antes del Covid ocurría, desde los años ochenta, noventa, empezaron a asentarse muchos grupos criminales, la mayoría venían a la Costa del Sol, que como bien su nombre lo determina, es zona de sol, de la luz; como todos sabemos, aquella persona que tiene muchísimo dinero quiere también tener un lugar donde pueda gastárselo y deambular libremente, sin llamar la atención: lo tenemos en la Costa del Sol. Hemos tenido Marbella que ha sido el punto de atracción del dinero a nivel internacional. Cualquier cosa en que tú quieras gastar, comprar, ahí la tienes en Marbella, grandes urbanizaciones de lujo, grandes colegios internacionales, medios, transportes que a día de hoy tenemos la suerte de poder presumir aquí en Málaga y provincia, de nuestro aeropuerto, nuestro puerto, las grandes carreteras, entonces todo esto ha sido al final un cúmulo de objetivos prioritarios que aquellas personas que tenga dinero quieren contar ese país, ese paraíso lo he encontrado en la Costa del Sol. Anteriormente, cuando nosotros hablamos del año 2018, que efectivamente había algún que otro enfrentamiento entre grupos criminales, era algo aislado, no era normal, a plena luz del día, salvo la época, una época que tuvo Gil, de alcalde, que sí es verdad que hay hubo un repunte, pero estaba un poco más normalizado. En 2018, tras las presiones de forma paralela que se hizo en el Campo de Gibraltar, empieza a presionarse las fuerzas policiales, en este caso estatales que eran la Policía Nacional del Campo de Gibraltar con ese plan especial seguridad esas presiones hacen que el delincuente, aquellos grupos criminales que se ven que la Policía Nacional pues no los deja moverse libremente empiecen a desplazarse, y de ahí ¿dónde se vienen?, cerquita, a Málaga. Porque al final tú te vas a la zona extrema, toda esta zona de Costa del Sol donde puedes asentarte en grandes urbanizaciones que pases completamente desapercibido; todo sabemos que tú vas con un vehículo de alta gama, es como que ya estás acostumbrado y puedes ir libremente moviéndose sin problemas. ¿Qué ocurre? Que como estos grupos, estos pequeños grupos que vienen, no los que estaban asentados, sino los que ya vienen, podíamos decir, migrando de zonas de presión, muchos de ellos son jóvenes y yo siempre he dicho que la juventud está muy marcada por la época actual, que es diferente.

Es decir, en una en una entrevista a una compañera suya le decía que mis hijos ya veían un poco con normalidad el tema de la PlayStation, toda la agresividad, como que te mato y de nuevo, a estar vivo. Se han ido criando con más violencia, más agresividad. Y cuando estos grupos vienen aquí, donde tienen que mantener un respeto y el respeto al final ellos van a buscar siempre mostrar su fuerza al contrario para que no se les ocurra levantar la voz. Nos encontrábamos con estos grupos que la violencia era pues su estilo de vida. Lo demuestran las armas de fuego, una de las luchas nosotros tenemos desde este sindicato que es necesario esa modificación real: no puede ser el precio que se paga por llevar un arma prohibida encima, es mínimo. Al final, si es por dinero, dinero le sobra a todos estos grupos criminales. Vinieron aquí, empiezan a ser violentos en 2018 con un repunte muy importante. La Policía Nacional, siempre digo, somos muy buenos, a pesar de la situación precaria en la que vivimos, nos encanta tanto nuestro trabajo que al final, como yo digo, es la supervivencia y empiezas a intentar, crear o inventar incluso formas de pillar al delincuente. Me apena que no tengamos medios adecuados, yo decía en entrevistas pasadas que incluso los compañeros se traían los pendrives, los discos duros, de su casa, hasta la propia impresora he vivido yo que se ha traído al trabajo porque no tenía impresora para poder imprimir los informes al juzgado. SI vives en esa situación, al final inventamos y empieza a haber grandes operaciones policiales. De forma paralela, la organización criminal tiene que buscar un culpable, al que no le van a decir “qué mal te has portado” sino, simplemente, lo quito del medio, Y cuando para colmo de los colmos se pone de moda los vuelcos. (unas bandas que roban a otras las drogas), te quito a ti el material y me sirve para ascender dentro de la escala de la propia organización, la zona jerarquizada. Los vuelcos se ponen de moda como forma de mostrar mi violencia, mi fortaleza.

Llega el Covid, y hay que buscarse la vida, el malo que tiene que buscar la vida y empiezan a existir nuevas alternativas, Es cierto que el índice delincuencial baja en España, en la Costa del Sol, baja en todos lados, porque al final vas a estar en tu casa; el que consume va a seguir consumiendo pero tampoco va a existir esa violencia. Si vemos el tema de los homicidios, todo lo que son los violentos y muy violentos, bajan a nivel nacional. Cuando termina la pandemia, tenemos que volver de nuevo a poner cada uno en su sitio. Y el que ha continuado trabajando, tiene que seguir creciendo y el que ha parado y quiere empezar, tiene que volver a poner todo en su sitio como estaba antes de esos dos años, y empiezan de nuevo los actos violentos

Yo recuerdo varias reuniones que he tenido a nivel de jefatura, incluso con el jefe superior, al que tengo que agradecer que ha habido un cambio muy importante porque por fin se convenciera al director general de policía y al ministro de interior de lo importante de Málaga, la ubicación de Málaga, la situación en que está Málaga y, a partir de ahí, se puso el año pasado el plan especial Cosa del Sol, con el que todos somos conscientes de lo que se ha avanzado, en que se ha evitado esas situaciones de ajuste de cuentas a plena luz del día, que llegaba un sicario, estabas viendo a alguien y al de al lado llegaban, pum, y te lo veías muerto; nosotros no no estamos acostumbrados a que cualquier persona pueda deambular libremente con un arma y que en cualquier lugar, en un restaurante, una gasolinera o salgas de casa y te encuentras al vecino de al lado que le metan cuatro tiros. No es la normalidad aquí. Gracias a esa plan especial se ha podido controlar, eliminar, no podemos eliminar, porque al final somos lo que somos, los mismos números de policías, los medios siguen siendo mínimos, agradecemos que haya a Málaga por fin, la pistola eléctrica, que tengamos este plan especial pero si no se hace más extensivo a todo el mundo…

¿Muchas horas y pocos efectivos?

Al final es lo mismo de siempre, que no se nos pagan horas extras y se nos dan tiempo libre, pero si tú le das tiempo libre a un policía, darle el dinero por el tiempo que ha estado, te encuentras que ese policía, si le das tiempo libre, es uno de menos que tenemos para trabajar. Y estamos contados. Entonces, al final, siguen ampliando jornadas de trabajo, siguen dando tiempo libre porque no se llega, porque no hay presupuesto nunca para pagarlo, y las facturas tampoco se pagan con tiempo libre.

¿Hacen falta más recursos humanos, materiales o de los dos?

Mira, los materiales hacen falta, pero hacen falta sobre todo vamos a basarnos en aquello que necesitan las unidades especializadas. Nosotros tenemos que ser conscientes de la situación de Málaga. Y yo siempre digo: estamos trabajando con un catálogo de puestos de trabajo del 2008. Ahora, van a ampliar Aeropuerto de Málaga, casi 100 efectivos más… yo creo que después de más de 10 años que llevamos reivindicando ya tocaba. Pero, aún así, seguimos siendo un aeropuerto que estamos por debajo de Barajas y del Prat, como todos sabemos, sale siempre, que lo tenemos lleno completo. Si AENA va creciendo, a mí, que me metas un centenar cuando estábamos para por lo menos la necesidad de 200 más, seguimos por debajo. Entonces al final va a ser lo mismo. A ver cómo apañamos estos horarios, te partimos por aquí, Hay compañeros que me contaban que había una franja horaria que, como no había nadie que sobraba, pues si tenías ganas de ir al baño te tenías que quedar seis horas sin poder moverte.

¿Cómo se resolvería esto?

Primero, más personas, claro, pero más personal, no por poner un número pues porque bueno, yo creo que con 100 más no es, yo creo que primero tenemos que plantear qué queremos. En la Policía Nacional trabajamos por brigadas especializadas, tenemos seguridad ciudadana, policía científica, información judicial y extranjería. Son cinco patas, que tienen unas funciones. En Málaga, te hablo de extranjería, ha mostrado el éxito que ha tenido hemos tenido el tema de asilo, de refugiado, ha roto los cánones, de la gran labor que ha hecho Málaga. Si te vas a científica, Málaga es el grupo de policía científica identificando homicida de forma inmediata, en 24 horas hemos sido capaces de averiguar quién ha matado a quién. Es decir, tenemos grupos muy buenos. Sobre todo el personal que a día de existe en la Policía Nacional. Al final tú entras aquí porque te gusta, porque yo si tú buscas para ganar dinero, vivir bien, te has equivocado porque aquí te cambian los horarios; porque aquí, la conciliación familiar que ya aprobó desde hace más de tres años en la administración pública, no existe para la Policía Nacional. Aunque también tenemos familia. En algunos casos tanto la mujer y el hombre, los dos son policías. A nosotros nos dicen que vamos por otro lado, porque somos cuerpos de emergencia, pero, algo se podría arreglar. En el tema de medios creo que es necesario medios materiales para los grupos de investigación importantes, Además de esos compañeros que están en el día a día enfrentándose a una delincuencia donde el dinero les sobra a los deli cuentes, y encima trabajan con lo que son los materiales de última tecnología. Entonces tenemos que tener esos grupos con un material que les de seguridad. El material prioritario, que esa ha sido mi lucha diaria, que incluso llegué a montar un vídeo enseñando qué diferencia había era el chaleco. Todos los cuerpos policiales en España. Todos tienen chalecos. Menos la Policía Nacional, que no hay para todos, depende de lo que se compre este año. No puede ser que al final nosotros, porque vamos a vigilar con nuestra propia salud, porque al final tu vida es la que se pone sobre la mesa, nos compremos el chaleco.

Es una lotería siniestra.

Es una lotería porque no se invierte, es decir, yo te compro, para poner un número, cuarenta chalecos, pero 10, es para reponer, me quedo con 30, pero si resulta que de los 30 han entrado 100, pito, pito, gorgorito. Así que le damos a este grupo, que sabemos que tiene que ir de uniforme, que tiene prioridad. Menos mal, porque para que hubiera prioridad los compañeros de con chaleco, por desgracia ha tenido que morir un compañero ya. Sabemos que cuando alguien va al uniforme ya estás diciendo aquí estoy. Los demás pasan un poco desapercibidos. Pero de uniforme entonces a día de hoy sí es cierto que todos los uniformados tienen prioridad, si no, no puede salir de uniforme. Ya hemos ganado en algo. Pero es que después nos encontramos dos tercios del total de la policía que trabaja en otros grupos, que están en la calle y que no tienen ese chaleco. Entonces, el chaleco es prioritario, y la defensa extensible, que se ha demostrado que con la defensa normal no íbamos bien. ¿Qué es lo que ocurre? Que como no se compra para todo el mundo, han dicho, al uniformado. Y la pistola eléctrica, que la tiene la policía local antes que nosotros. A día de hoy, ya la tenemos. Pero tenemos en los Zetas y poco más. Si sabemos que con una pistola eléctrica estamos consiguiendo que el ciudadano no. se ve afectado, es decir, una persona está muy agresiva, al final no hay forma de de que baje su situación, con la pistola eléctrica, lo reducimos a él, pero el resto no se expone. Yo siempre cuento una anécdota que tuvimos en Puerto Marina: iba un individuo que no estaba bien, estaba alterado, tenía sustancias estupefacientes y el hombre iba con un arma blanca atacando a todo el mundo, costó muchísimo; el compañero resultó lesionado para reducirlo, cuando si, en ese momento, hubiéramos tenido esa pistola eléctrica, se acabó el problema. Y suerte que nadie más salió lesionado.

¿Y en cuanto a más personal?

Lo que te he dicho anteriormente, que hace falta pero con un estudio. Siempre he dicho, 500. 600 efectivos porque son reales. La necesidad es esa. Pero es que si nos pusiéramos todos a plantearnos, ¿qué policía queremos? Que creo que esa es una de las cosas que tendríamos que empezar a analizar. Que queremos una policía de investigación, una policía servidora al público de dadio patrulla, la queremos todos. Si no vamos a delegar competencia a las locales. No. Si no podemos estar trabajando en todo el ámbito de la costa Policía Nacional, Guardia Civil. Y ahora yo cuando llego a tu zona es tuya. No es mía. Es muy complicado.