Una mirada al problema de los atascos en la A-7 en Málaga que se repiten sin solución

Retenciones en la A-7./DGT.
Retenciones constantes, accidentes y averías colapsan la autovía entre Rincón de la Victoria y la capital, mientras PP y PSOE se acusan de inacción ante el “caos de movilidad”

El pasado 30 de octubre, un camión averiado en Rincón de la Victoria provocó colas de hasta 13 kilómetros en dirección a Málaga capital. La incidencia, ocurrida de madrugada, mantuvo atrapados a cientos de conductores durante horas y reavivó un problema que parece no tener fin.

Cinco días después, nuevos accidentes en la A-7 y la A-357 volvieron a colapsar los accesos a Málaga, confirmando la falta de soluciones a un tráfico cada vez más saturado.


Retenciones kilométricas por choques y camiones volcados

En la A-357, un alcance entre varios vehículos a la altura de Málaga TechPark provocó importantes retenciones.
En paralelo, en la A-7, otro accidente en Chilches (Vélez-Málaga) —cuando un camión volcó tras golpear un coche detenido en el arcén— generó colas de más de cinco kilómetros.

Ese mismo día se sumaron otros incidentes: una colisión entre un camión y un turismo en la MA-20 y otro accidente entre una moto y un coche en Alhaurín de la Torre, dejando el tráfico prácticamente paralizado.


Del jabalí al túnel de Cerrado de Calderón: el caos no cesa

Tres días después, el atropello de un jabalí en la A-7 volvió a provocar un atasco de cuatro kilómetros al quedar un carril cerrado en la entrada a la capital.
El 11 de noviembre, una nueva avería de camión en Rincón de la Victoria causó seis kilómetros de retenciones, y al día siguiente otro vehículo pesado quedó detenido en el túnel de Cerrado de Calderón, bloqueando la vía con colas de más de diez kilómetros.

Los conductores habituales aseguran que deben calcular la hora de salida “al minuto” para evitar los embotellamientos, mientras los usuarios del transporte público padecen los mismos retrasos en zonas como El Palo, el Paseo Pablo Picasso o La Malagueta.


El tráfico en Málaga tambiénes una batalla política

El colapso de la A-7 ha abierto una nueva brecha política.
La presidenta del PP de Málaga, Patricia Navarro, acusa al Gobierno de “falta de voluntad” para resolver el problema, mientras el PSOE replica que el PP “boicotea la Mesa de la Movilidad” para tapar su “incompetencia”.

El diputado popular Mario Cortés responsabilizó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de la “inversión cero” en infraestructuras y de que los malagueños “vivan en un atasco permanente”.
Navarro, por su parte, propone carriles reversibles, reordenación de accesos, tercer carril y una unidad de respuesta rápida para actuar ante incidencias.


Diputación y Gobierno central, enfrentados por las soluciones

El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, volvió a criticar al Gobierno por las “colas kilométricas, el tiempo perdido y el estrés” que sufren los conductores, y pidió la dimisión del subdelegado del Gobierno, Javier Salas.

Salado defendió la propuesta provincial para remodelar siete enlaces en la zona oriental de Málaga, una actuación que —afirma— “no resuelve todo, pero aliviaría los atascos”.

Desde la Subdelegación, Salas replicó que el Ejecutivo “ya trabaja en la ampliación de la A-7 tanto en su tramo oriental como occidental” y reprochó al PP que “pida ahora lo que no hizo cuando gobernaba”.

“La sobreactuación y la demagogia del PP no tienen límites”, zanjó el subdelegado.