Comienza en Torremolinos el juicio por violencia machista contra el acusado de matar y maltratar a Paula

El procedimiento judicial, previsto para extenderse hasta el viernes 13, contempla la participación de un jurado popular
Ediles de CSSP creen nulas las primarias en Podemos Andalucía en 2016, que el partido defiende | EP
Ediles de CSSP creen nulas las primarias en Podemos Andalucía en 2016, que el partido defiende | EP

En Málaga, comienzan esta semana las sesiones del juicio que determinará la responsabilidad penal de un hombre acusado por la muerte de su expareja Paula, ocurrida en Torremolinos. Se trata de un caso marcado por antecedentes de violencia de género y presuntos episodios de control y aislamiento. El caso alcanzó aún mayor repercusión debido al descubrimiento de la implicación del procesado en el fallecimiento de otra antigua pareja, Sibora, cuyo cuerpo fue localizado casi una década después de su desaparición.

El procedimiento judicial, previsto para extenderse hasta el viernes 13, contempla la participación de un jurado popular. La Fiscalía ha solicitado para el acusado, identificado como Marcos, una condena de 28 años de prisión, atribuyéndole los delitos de asesinato con alevosía y de malos tratos habituales en el contexto de violencia de género.

  1. Inicio del proceso judicial
  2. Cronología de la relación y circunstancias
  3. Desarrollo del juicio y testimonios
  4. Detalles del crimen según el fiscal
  5. Vinculación con la desaparición de Sibora

Inicio del proceso judicial

Este lunes se ha iniciado la selección de los miembros del jurado que deberán valorar los hechos. Tras completar este procedimiento, se prevé que el acusado preste declaración ante la sala. El proceso contará con la intervención de diversas partes: el martes, comparecerán 18 testigos junto con diez agentes de la Policía Nacional y dos de la Policía Local. Durante la jornada del miércoles está prevista la participación de 22 especialistas entre forenses, psicólogos y profesionales de diversas ramas científicas.

De acuerdo con el calendario fijado, las conclusiones de la acusación y la defensa se expondrán el jueves. Los integrantes del jurado recibirán en esa misma sesión el conjunto de cuestiones para su deliberación, con el objetivo de proceder a la lectura pública del veredicto el viernes.

Cronología de la relación y circunstancias

Los hechos que han llevado a juicio a Marcos tuvieron lugar el 17 de mayo de 2023 en la zona de La Carihuela. Según la acusación de la Fiscalía, la relación sentimental comenzó en 2020, fruto de la cual nació un hijo. La pareja residía en Benalmádena, junto con el hijo de ambos y los dos hijos previos de Paula. Durante la convivencia, el acusado presuntamente restringía la libertad de movimientos de Paula y evitaba que trabajara.

La acusación pública sostiene que, incluso durante el embarazo, Paula no pudo acudir a consultas ginecológicas y que existía una dinámica de cuestionamiento hacia su capacidad como madre. De forma recurrente, se presentaban lesiones físicas en Paula, aunque ella las atribuía a caídas accidentales. Tampoco se maquillaba, supuestamente debido a los celos del acusado, quien además manipulaba sus tarjetas bancarias y supervisaba sus contactos familiares.

Desarrollo del juicio y testimonios

En la instrucción consta que el acusado habría dirigido a Paula expresiones como: "sin mí no eres nadie" o "te voy a hacer lo mismo que a Sibora", en alusión directa a los hechos ocurridos con su anterior pareja. La pareja se instaló en una vivienda situada sobre el local de trabajo de Paula. No obstante, según los informes, en mayo de 2023 ella comenzó discretamente una nueva relación sentimental con un compañero de trabajo.

El día previo al suceso central, Marcos habría recabado información sobre el paradero de Paula y descubrió que se encontraba en la vivienda de su compañero. Le comunicó entonces que había abandonado el domicilio, aunque se trataba de una falsedad, presuntamente con el fin de crear un escenario favorable para el ataque.

Detalles del crimen según el fiscal

En la fecha de los hechos, empleados del bar situado bajo la vivienda alertaron al escuchar gritos procedentes del domicilio. La acusación sostiene que, en el transcurso de una discusión, Paula recibió varias heridas con arma blanca, presuntamente propinadas por el acusado usando un cuchillo profesional de cocina obtenido días antes en el propio establecimiento. El fiscal describe que la lesión mortal fue recibida por la espalda y que el acusado se dio a la fuga tras el ataque, siendo posteriormente detenido.

Los peritajes psicológicos realizados apuntaron a que las capacidades intelectivas del procesado permanecen "conservadas". Además, se concluye que presenta actitudes de devaluación hacia sus parejas, a quienes atribuye un valor únicamente por su función materna, junto a patrones de celos, impulsividad, dependencia emocional, baja empatía, frialdad afectiva, un fuerte afán de control y distorsiones cognitivas relativas a los roles de género, además de variables compatibles con comportamientos violentos.

Vinculación con la desaparición de Sibora

El proceso penal reveló nuevos indicios que permitieron reabrir la investigación por la desaparición de Sibora, anterior pareja del procesado, en 2014. El hallazgo de su cadáver, oculto tras una pared de la vivienda, se produjo en 2023 a partir de las manifestaciones espontáneas del propio acusado. Por estos hechos, que también serán juzgados por jurado popular, el fiscal pide 22 años de prisión.

En relación con este segundo caso, el acusado se enfrenta a cargos de asesinato dentro del ámbito de la violencia de género, así como a delito contra la integridad moral por el ocultamiento del cuerpo de la víctima. La hipótesis de la acusación sitúa los hechos en julio de 2014, momento en que Sibora fue atacada, siempre según las fuentes, con un arma blanca por la espalda, recibiendo al menos cuatro heridas punzantes.

Posteriormente, el cuerpo fue escondido en un espacio construido en el piso superior del ático donde residían. Durante los meses siguientes, el procesado habría mantenido la apariencia de normalidad, llegando a intentar convencer a familiares y allegados de Sibora de que ésta había abandonado voluntariamente el domicilio y que desconocía su paradero, de acuerdo a lo detallado por la Fiscalía.