Seis años de cárcel y un millón de euros al socio de un club de cannabis de Benalmádena donde se vendía droga

Comisaría de Policía de Torremolinos-Benalmádena./Europa Press.

Las investigaciones se llevaron a cabo en 2023 por el Grupo II de la UDEV y en los registros domiciliarios y trasteros se hallaron 5.400 euros dentro de una campana de extracción de humos

Uno de los socios de un club de fumadores de cannabis de Benalmádena ha sido condenado a seis años de cárcel y al pago de una multa de 1 millón de euros por la Audiencia Provincial de Málaga, tras la investigación llevada a cabo por el Juzgado de Instrucción número 5 de Torremolinos, en el marco de una operación en la que también fueron procesados otros tres hombres más (dos españoles y uno colombiano), de 30, 34 y 40 años de edad.   

La sentencia de la Sección 8 de la Audiencia recoge como hechos probados que en el mes de febrero de 2023, el Grupo II de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Brigada Local de Policía Judicial de la Comisaría de Torremolinos-Benalmádena recibió una información confidencial sobre que un varón, de nacionalidad española y con domicilio en Benalmádena, se dedicaba a suministrar diversos tipos de sustancias estupefacientes, tanto a locales-fumaderos de Torremolinos y Benalmádena como a particulares.

Para ello, el grupo investigador estableció vigilancias y seguimientos y pudo identificar que el acusado S., de 37 años, con antecedentes penales no computables a efectos de reincidencia, era el principal sospechoso de esta operación. Se establecieron vigilancias, como la ocurrida el 9 de febrero de 2023, en la cual se le identificó saliendo del local comercial 'Club de Fumadores de Marihuana', situado en Torremolinos, que era propiedad de otro acusado de 40 años. 

En ese momento, se intervinieron tres tabletas rectangulares de hachís, con un peso neto de 287,63 gramos y una bolsa de cogollos de marihuana de 194 gramos, esta última oculta en el asiento del copiloto de un vehículo Seat Ibiza. 

Con motivo de esta detención, se establecieron nuevos dispositivos de vigilancia en torno al domicilio de esta persona en Benalmádena, en donde se comprobó el acceso de consumidores de sustancias, uno de los cuales al salir portaba un envoltorio con 27,6 gramos de cocaína, con un valor en el mercado ilícito de 2.720 euros.

Según la sentencia, tras la detención de este cliente, el principal acusado S. cesó de forma temporal su actividad ilícita durante unos meses, hasta que en el mes de abril de 2023, gracias a una denuncia interpuesta por hechos no relacionados con este procedimiento, se tuvo conocimiento de que el procesado era uno de los socios de la Asociación Cannábica 'La Buena', situada en un local de la calle Carril Siroco de Benalmádena.

DISPOSITIVOS DE VIGILANCIA DEL LOCAL

Por ello, se establecieron nuevos dispositivos de vigilancia en torno al local y se constató que allí se vendían sustancias estupefacientes, entre ellas MDMA, ketamina o cocaína, en algunos casos con una pureza que superaba el 78%. También se incautaron cogollos de marihuana a una clienta que había salido de dicho local.

Durante el desarrollo de la investigación, en la que los agentes de la UDEV instalaron con autorización judicial geolocalizadores en un vehículo BMW y una motocicleta Yamaha, se comprobó que el acusado desarrollaba su actividad con la colaboración de otros dos encausados más, de 30 y 34 años residentes en Benalmádena, y a quienes suministraba estupefacientes para su posterior distribución a terceras personas.

El trabajo policial permitió además localizar en una calle de Torremolinos un almacén-trastero alquilado por el cabecilla para guardar parte de las sustancias, y llevarlas posteriormente hasta la Asociación Cannábica 'La Buena' de Benalmádena. 

El Juzgado de Instrucción 5 de Torremolinos autorizó la entrada y registro en varios domicilios de los cuatro acusados en los que se hallaron diferentes cantidades de ketamina, MDMA, sobres con más de 50 pastillas, un estuche con pistola de balines marca Gamo, más de dos kilos de tallos y cogollos de cannabis (valorados en el mercado ilícito en 11.900 euros), teléfonos móviles, dos pistolas de aire comprimido, una báscula de precisión y dinero en efectivo en billetes de 50, 20,10 y 5 euros.

Además de dos Iphone, se encontraron 5.400 euros dentro de la campana de extracción de humos de la cocina, y una envasadora al vacío. Según el fallo judicial, el valor de todo lo incautado supera los 151.000 euros. 

En uno de los envoltorios, con un peso neto de 261,30 gramos, la sustancia analizada resultó ser cocaína con una pureza del 75,23% y con un valor en el mercado lícito de 90.853 euros, según la Policía.

En el enjuiciamiento, los cuatro reconocieron los hechos por los cuales la Audiencia Provincial condena al cabecilla por un delito contra la salud pública a seis años de prisión y el pago de una multa de 1 millón de euros. Para los otros tres, las penas impuestas son inferiores, teniendo en cuenta las atenuantes por adicción al consumo de estupefacientes, y oscilan entre los dos y un año de cárcel, con multas que van desde los 24.200 euros hasta los 1.120. 

Los magistrados recuerdan la jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre este tipo de conductas, en la que se asegura que "la mera posesión de la sustancia tóxica implica ya la comisión del delito".

La Sección 8 ordena el decomiso de los vehículos y la destrucción de la sustancia intervenida, así como al ingreso del dinero incautado en la  cuenta oficial del fondo previsto en la ley de 2003 para bienes decomisados por tráfico de drogas y otros delitos relacionados con esta actividad ilegali.