Vecinos del Centro de Málaga ante el hostigamiento en un vídeo viral a unos turistas en Valencia
Estos días se ha hecho viral en redes sociales un vídeo en el que varios vecinos del centro de Valencia increpan a una familia de turistas neerlandeses. Como era de esperar, las redes han ardido: unos defienden la necesidad de cuidar el turismo, mientras que otros consideran comprensible la reacción de una población cada vez más hastiada por los problemas que genera en materia de vivienda, descanso o convivencia.
El episodio ha suscitado inevitablemente la pregunta de si una situación así podría darse en el centro de Málaga. Para conocer la opinión vecinal, hemos hablado con Antonio César Muñoz, presidente de la asociación Málaga Centro Vecinos, y con Carlos Carrera, que encabeza la Asociación de Vecinos Centro Antiguo.
“Los actos incívicos son reprobables, pero el hartazgo es real”
Carrera comienza aclarando que “los actos incívicos son rechazables, censurables y reprobables”, pero considera que lo ocurrido en Valencia “es una muestra del enorme hartazgo y rechazo de la población local ante la forma en que se está desarrollando la actividad turística en muchas ciudades”.
A su juicio, los vecinos “están actuando en legítima defensa”, ya que el turismo, tal y como se está gestionando, “se ha convertido en una amenaza para la propia existencia de la población residente en los lugares que son transformados en destinos turísticos”.
“Los turistas —añade—, incluso cuando no cometen actos incívicos, se comportan en muchos destinos como una especie invasora que llega a un ecosistema que no es el suyo, previamente habitado y consolidado. Una vez instalados, se les permite moverse y actuar de forma depredadora, causando estragos y destruyendo el modo de vida de sus habitantes, hasta expulsarlos de sus hogares”.
En este sentido, concluye que “lo anómalo sería que el vecino invadido y perjudicado no reaccionara en legítima defensa. Esa, y no otra, debería ser la noticia”.
“Desde hace 25 años se ha planificado la expulsión de los vecinos”
Por su parte, Antonio César Muñoz considera poco probable una reacción como la de Valencia, “porque desde el Ayuntamiento se han encargado, desde hace 25 años, de echar a los vecinos del centro”.
Recuerda que el Centro Histórico, conocido como la Almendra, contaba con decenas de miles de residentes y que hoy apenas quedan unos 3.000 vecinos. Critica el modelo urbanístico impulsado durante los mandatos del alcalde Francisco de la Torre, al que acusa de haber planificado “la deportación de los vecinos del centro”. “Le llamaron peatonalización, pero yo desde el principio decía que eso sería ‘tabernalización’”, señala.
Muñoz asegura que “no está en contra del turismo”, ya que ha trabajado en hostelería y regentó un bar en la zona, pero considera que el modelo actual “ha vendido el centro a las grandes inmobiliarias” y ha derivado en un turismo “barato y pobre”.
“Los hostigados somos los vecinos”
De nuevo Carrera sostiene que “los hostigados somos los vecinos”, y que el verdadero acoso se dirige hacia la población residente. “El hostigamiento, en múltiples formas, lleva años produciéndose en el centro de Málaga, pero hacia los vecinos”, afirma.
Señala como principal problema los pisos turísticos, “introducidos con calzador en las comunidades, vulnerando la normativa urbanística vigente”, que han obligado a los residentes a convivir con “miles de desconocidos” cada año. “Esa situación vulnera la privacidad y la intimidad en sus propios hogares. Si además hay vandalismo, fiestas o desperfectos, el tormento es ya insufrible”, lamenta.
Según el portavoz vecinal, “el turismo masivo ha debilitado el tejido social y urbano del barrio, ha destruido la red de servicios básicos y ha orientado toda la zona hacia el visitante, con la desaparición de comercios de proximidad, peluquerías o ferreterías”.
Por eso, en relación con el vídeo de Valencia, considera que “presentar como víctimas a unos turistas increpados o salpicados con agua de juguete parece una broma comparado con lo que sufren los vecinos, que en muchos casos se ven obligados a abandonar sus hogares”.
“Los verdaderos responsables son los que fomentan este modelo turístico”
Carrera también señala a las administraciones como responsables de haber creado las condiciones que propician este tipo de conflictos. “Los turistas neerlandeses serán vecinos en sus lugares de origen y los valencianos serán turistas en otros momentos. La responsabilidad no hay que buscarla en unos ni en otros, sino en quienes han permitido que el turismo se desarrolle de forma invasora, depredadora y masiva”, apunta.
“Los responsables —concluye— son quienes permiten, fomentan y promocionan este modelo turístico que acaba expulsando a la población local de sus hogares”.