Corea del Sur activa rutas desde el mar Rojo para mover crudo por el bloqueo de Ormuz

"Es una buena noticia que, por primera vez tras el bloqueo del estrecho de Ormuz, nuestros buques estén transportando petróleo crudo de forma estable a través del mar Rojo", ha afirmado en un mensaje en redes sociales
El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung. | Europa Press.
El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung. | Europa Press.

Corea del Sur ha dado un paso significativo para sortear el bloqueo del estrecho de Ormuz, que ha impactado gravemente el suministro energético en Asia. El presidente Lee Jae Myung ha anunciado que los buques surcoreanos ya están transportando petróleo crudo a través del mar Rojo como una ruta alternativa, lo que representa una solución estable para asegurar el abastecimiento energético nacional y regional.

El mandatario destacó en sus redes sociales que "es una buena noticia que, por primera vez tras el bloqueo del estrecho de Ormuz, nuestros buques estén transportando petróleo crudo de forma estable a través del mar Rojo". Este avance se considera un hito gracias a la cooperación entre distintas instituciones y organismos nacionales que han trabajado en condiciones difíciles para lograr esta alternativa logística.

En sus declaraciones, Lee Jae Myung resaltó que este logro es "un valioso logro" y agradeció especialmente a los marineros que han llevado adelante la operación "incansablemente día y noche". Subrayó la importancia de esta estrategia para hacer frente a la crisis energética generada por el conflicto en Oriente Próximo, y reafirmó que el Gobierno surcoreano está comprometido con "superar la crisis provocada por la guerra en Oriente Próximo".

En paralelo, Seúl estudia medidas para controlar el aumento en el precio de los combustibles y busca fortalecer alianzas con socios estratégicos para desarrollar y mantener líneas de suministro alternativas de energía que eviten la dependencia de la ruta tradicional por Ormuz.

Contexto geopolítico y económico de Ormuz y sus implicaciones

Estados Unidos mantiene el control efectivo del estrecho de Ormuz y ha aplicado bloqueos a varios puertos iraníes. Según Washington, estas medidas han logrado "paralizar por completo" el comercio marítimo que entra y sale de Irán, afectando de manera considerable la economía regional y global.

Este movimiento obedece a la escalada de tensiones en Oriente Próximo, que ha motivado un alto el fuego temporal de 15 días con el objetivo de abrir espacio a negociaciones diplomáticas. Estas conversaciones buscan poner fin a la ofensiva estadounidense e israelí, a cambio del levantamiento de sanciones contra Irán y la normalización del tránsito por el estrecho.

Las negociaciones recientes en Pakistán entre Washington y Teherán no lograron un acuerdo definitivo para cesar hostilidades, aunque mantienen vigente un alto el fuego que podría facilitar un pacto más amplio. Este pacto aspira a que la República Islámica acepte un nuevo acuerdo nuclear y que se reestablezca la circulación energética y comercial por Ormuz.