Israel anuncia la muerte de un “comandante” de Hamás en la Franja de Gaza en una operación militar
El Ejército de Israel ha confirmado la muerte de Kamal Ayash, considerado un comandante de una unidad antitanque del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) en la Franja de Gaza, tras un bombardeo ejecutado como represalia por un ataque contra soldados israelíes ocurrido el pasado sábado. Este suceso se enmarca en la escalada de tensión entre ambas partes después de una supuesta violación del alto el fuego vigente desde octubre.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emitieron un comunicado en sus redes sociales en el que informaron que la operación militar tenía como objetivo neutralizar a Kamal Ayash, definido como un "comandante clave en la unidad antitanque" de Hamás. El Ejército israelí explicó que esta medida responde directamente a una "violación del acuerdo de alto el fuego" tras el ataque de un “terrorista” que disparó contra militares en Gaza.
Según el Ejército israelí, la citada unidad antitanque de Hamás desempeña un papel crucial en el suministro de armamento para "la promoción y ejecución de acciones terroristas contra las tropas y el Estado de Israel". Este argumento ha sido utilizado para justificar el bombardeo y la eliminación de Ayash.
El incidente ocurrió en la zona de Al Sawarha, en la parte oeste del campamento de refugiados de Nuseirat, ubicado en el centro de la Franja de Gaza. La agencia palestina Wafa informó que, además de Kamal Ayash, murieron en el bombardeo su esposa y su hijo, en lo que ha sido calificado como un ataque directo a su residencia.
Reacciones y contexto del conflicto
El portavoz de Hamás, Hazem Qasem, manifestó su condena por la acción militar israelí, calificando el ataque contra la familia de Ayash como una "horrible masacre". También afirmó que supone una "flagrante violación" del acuerdo de alto el fuego vigente, según reportaron medios palestinos.
Por su parte, el Ministerio de Sanidad de la Franja de Gaza actualizó el balance de víctimas tras el bombardeo. Desde la entrada en vigor del acuerdo de alto el fuego en octubre, se han registrado 671 personas fallecidas como consecuencia de los disparos israelíes, un dato que refleja la persistente violencia en la región a pesar del pacto.