Japón despliega misiles de largo alcance con el objetivo de reforzar su capacidad de contraataque

Japón. -
"Esta es una iniciativa de suma importancia para fortalecer las capacidades de disuasión y respuesta de Japón, cuyo entorno de seguridad es el más grave y complejo desde el final de la Segunda Guerra Mundial", ha aseverado Koizumi

Japón ha iniciado el despliegue de su sistema de misiles antibuque de largo alcance, una medida sin precedentes orientada a fortalecer su capacidad de contraataque ante posibles amenazas. Esta acción representa un cambio estratégico significativo en la política de seguridad nacional, en un momento en que el entorno regional se percibe como el más complejo y tenso desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

El ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, ha destacado la importancia de este despliegue para mejorar la disuasión y las capacidades defensivas del país. Durante una rueda de prensa, subrayó que el contexto actual demanda una respuesta robusta y adecuada ante retos de seguridad crecientes.

El sistema desplegado incorpora misiles antibuque de tipo 25, que constituyen una versión avanzada del Tipo 12, con un alcance aproximado de 1.000 kilómetros. Estos misiles han sido instalados en la base militar de Kengun, ubicada en la ciudad de Kumamoto, marcando así un hito en la capacidad operativa de defensa marítima japonesa.

En la misma línea, el ministro confirmó que Japón está en proceso de adquirir misiles de largo alcance adicionales para reforzar aún más sus capacidades de defensa. Entre estos sistemas se incluyen los misiles de crucero 'Tomahawk' de origen estadounidense, con un alcance estimado en 1.600 kilómetros, según fuentes de la cadena NHK.

Las autoridades japonesas también han resaltado el papel crucial que desempeñará la inteligencia militar estadounidense en la detección de objetivos a gran distancia, elemento clave para la efectividad de los nuevos sistemas de misiles. Este apoyo es fundamental para la implementación de la Estrategia de Seguridad Nacional que Japón aprobó en 2022, con el fin de garantizar su protección y estabilidad frente a amenazas externas.

Implicaciones geopolíticas y reacciones internacionales

El lanzamiento de esta nueva fase operativa en la capacidad de contraataque japonesa ha generado críticas internacionales, especialmente desde Moscú. Rusia ha expresado su preocupación ante lo que considera una escalada militar que podría desestabilizar el equilibrio regional.

Maria Zajarova, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, manifestó que el despliegue de estos misiles podría forzar a Rusia a adoptar medidas para preservar y fortalecer su capacidad defensiva frente a este tipo de desarrollos militares.

Este contexto enfatiza la sensibilidad del entorno de seguridad en Asia Oriental y la importancia que tiene para Japón seguir adaptando su estrategia de defensa para responder a los desafíos actuales y futuros.