Machado expresa su deseo de volver a Venezuela porque "la transición debe avanzar"
La opositora promete convertir a su país "en el principal aliado de EEUU en América", pese a que Washington descarte su liderazgo
La dirigente opositora venezolana María Corina Machado afirmó este lunes que trabaja para volver a Venezuela "lo antes posible" tras permanecer en el extranjero, y situó ese eventual regreso en un escenario político marcado por la actuación de Estados Unidos.
En una entrevista concedida a la cadena Fox, Machado trasladó su agradecimiento al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro. Al mismo tiempo, recalcó que "la transición debe avanzar", sin entrar a valorar de forma directa la hoja de ruta planteada por el inquilino de la Casa Blanca.
Las declaraciones llegan después de que Trump haya descartado a corto plazo medidas como convocar elecciones o liberar presos políticos, mientras defiende que es él quien está al mando en Venezuela y orienta sus prioridades hacia el relanzamiento de la industria petrolera del país.
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Machado agradece a Trump y anuncia un regreso inminente
Durante la entrevista, Machado aseguró: "Quiero expresar nuestra profunda gratitud por su valiente misión, las acciones y los logros históricos que ha tomado contra estos narcoterroristas para comenzar a desmantelar la estructura y llevar a Maduro ante la justicia". En ese contexto, también indicó que no conversa con Trump desde el pasado 10 de octubre, cuando se anunció que sería ella la galardonada con el Premio Nobel de la Paz.
En ese mismo tramo de la conversación, señaló que le "encantaría" poder entregarle personalmente el galardón al magnate republicano, quien lo ha reclamado de manera pública y reiterada. A continuación, insistió en que la incursión estadounidense en Venezuela "pasará a la historia como el día en que se hizo justicia".
"Es un hito", añadió, y defendió que el hecho "no solo es enorme para el futuro del pueblo venezolano, sino también un gran paso para la humanidad, la libertad y la dignidad humana". Machado permanece fuera del país tras viajar a Noruega con motivo de la entrega del Nobel y, según expuso, su intención es regresar a Venezuela "lo antes posible".
Junto a esa intención, sostuvo que "la transición debe avanzar". Trump, por su parte, ha descartado abordar a corto plazo iniciativas como una convocatoria electoral o la excarcelación de presos políticos.
Aunque evitó pronunciarse sobre la hoja de ruta esbozada por el inquilino de la Casa Blanca, sí dirigió sus críticas hacia Delcy Rodríguez, recién nombrada presidenta encargada de Venezuela y antes vicepresidenta. La posición de Machado contrasta con lo manifestado por Trump en las últimas horas, cuando afirmó que Rodríguez está cooperando con Washington y que se plantea retirar las sanciones que pesan sobre ella.
Machado describió a Rodríguez como "una de las principales artífices de la tortura, la persecución, la corrupción y el narcotráfico" y como "una aliada y enlace clave con Rusia, China e Irán". Además, afirmó: "Ciertamente no es alguien en el que los líderes internacionales puedan confiar y realmente es rechazada por el pueblo venezolano".
En el mismo bloque, sostuvo que, si se celebraran elecciones "libres y justas", la oposición venezolana se impondría "con más del 90 por ciento de los votos".
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De forma paralela, Machado incluyó un mensaje dirigido "al pueblo estadounidense". En ese inciso, argumentó que una Venezuela libre supondría, en primer lugar, un aliado relevante en materia de seguridad, útil para Washington a la hora de "desmantelar la América criminal y convertirla en un escudo protector".
En segundo término, y en un entorno condicionado por las declaraciones de Trump —que ha situado la expansión de la extracción petrolera por delante de cualquier atisbo de transición democrática—, Machado prometió, sin concretar el papel que asumiría, transformar a Venezuela "en la potencia energética de América". También planteó "implantar el Estado de derecho y mercados abiertos (...) a la inversión".
Como tercera meta, fijó el objetivo de "traer de vuelta a casa a millones de venezolanos que se vieron obligados a huir del país para construir una nación más fuerte, una nación próspera y una sociedad abierta".
En esa línea, defendió: "Dejaremos atrás el régimen socialista que se impuso a nuestro pueblo y convertiremos a Venezuela en el principal aliado de Estados Unidos en América". Estas declaraciones se producen mientras, en los últimos días, la Administración Trump ha descartado a Machado para liderar Venezuela en este proceso.
El contexto inmediato incluye que Donald Trump ha descartado la celebración de elecciones en Venezuela a corto plazo, ha señalado que Delcy Rodríguez está cooperando con Washington y que valora retirar las sanciones en su contra. El inquilino de la Casa Blanca también ha afirmado que es él quien está al mando en Venezuela y ha centrado sus esfuerzos, junto a los de sus principales figuras de confianza, en reactivar la industria petrolera venezolana, dándole prioridad frente a una posible transición democrática.