El presidente polaco reclama al Constitucional la disolución del Partido Comunista

Argumentando que los objetivos y actividades de la organización incluyen "prácticas totalitarias del comunismo" que replicarían el régimen socialista que gobernó el país entre 1945 y 1989
Karol Nawrocki. | Europa Press.
Karol Nawrocki. | Europa Press.

El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, presentó este jueves una solicitud ante el Tribunal Constitucional para vetar al Partido Comunista Polaco (KPP). El motivo es que, según su argumento, la organización promueve "prácticas totalitarias del comunismo" que replicarían la época del régimen socialista que rigió el país entre 1945 y 1989.

El mandatario sostiene que tanto los fines como las acciones del KPP incluyen "métodos y prácticas totalitarias del comunismo" y que el partido "asume el uso de la violencia para obtener poder e influencia en la política estatal", según el documento presentado, que fue difundido por la cadena pública TVP.

La moción de Nawrocki se basa en la Ley de Partidos Políticos, la cual establece que si el Tribunal Constitucional decide que un partido tiene objetivos o realiza actividades incompatibles con la Constitución, emitirá de inmediato una resolución para eliminarlo del registro. Hasta ahora, ni la justicia ni el propio partido han emitido respuesta al respecto.

Antecedentes y oposición al partido

Este no es el primer intento de ilegalizar al KPP, que actualmente no cuenta con representación en el Parlamento, el Senado, gobiernos locales ni en el Parlamento Europeo. En diciembre de 2020, la Fiscalía y el entonces ministro de Justicia, Zbigniew Ziobro, del partido nacionalista Ley y Justicia (PiS), solicitaron al Tribunal Constitucional que prohibiera las actividades del KPP, argumentando que el partido incitaba al totalitarismo en sus principios fundacionales.

Cabe señalar que Ziobro reside actualmente en Hungría y está siendo buscado por la Fiscalía polaca bajo 26 cargos, entre ellos el liderazgo de una organización criminal y el uso de aproximadamente 150 millones de zlotys (35 millones de euros) para financiar el sistema de espionaje israelí Pegasus, dirigido contra empresarios, políticos y periodistas opositores.

Por su parte, el KPP respondió a la moción de Nawrocki señalando que "todo el argumento se basa únicamente en consideraciones históricas e intenta culpar al KPP actual de todos los errores del sistema anterior, que no era comunismo, sino un intento de introducir el socialismo, cuyo aspecto positivo fueron las reformas sociales".