Starmer descarta su dimisión tras las presiones de laboristas escoceses por el caso Epstein

Starmer descarta su dimisión tras las presiones de laboristas escoceses por el caso Epstein

Keir Starmer. - Europa Pres.
"Después de haber luchado tanto por la oportunidad de cambiar nuestra nación, no estoy dispuesto a abandonar mi mandato y mi responsabilidad con mi país"

El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha descartado este lunes dejar el cargo. La negativa llega tras la petición de dimisión formulada durante la jornada por el líder del Partido Laborista escocés, Anas Sarwar, en relación con el escándalo que afecta al exembajador en Estados Unidos Peter Mandelson, vinculado al caso del delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.

En un encuentro a puerta cerrada con representantes de su formación en el Parlamento británico, Starmer ha defendido que seguirá al frente del Gobierno. El número 10 de Downing Street ha difundido extractos de sus palabras, recogidos posteriormente por la BBC.

El jefe del Ejecutivo también ha reiterado sus disculpas por haber nombrado a Mandelson como embajador en Washington, aunque ha mantenido que no contempla la renuncia y ha enmarcado la situación en un contexto de presión política y disputa con la oposición.

  1. Starmer descarta la renuncia tras las críticas
  2. Dimisiones recientes y respaldo de ministros clave
  3. Investigación sobre Mandelson y el vínculo con Epstein

Starmer descarta la renuncia tras las críticas

Durante la reunión con diputados y cargos del Partido Laborista, Starmer ha respondido a la presión interna y a la solicitud de Sarwar con un rechazo explícito a abandonar el puesto. En ese marco, ha asegurado: "Después de haber luchado tanto por la oportunidad de cambiar nuestra nación, no estoy dispuesto a abandonar mi mandato y mi responsabilidad con mi país, ni a sumirnos en el caos como otros hubieran hecho".

En la misma intervención, el primer ministro ha insistido en que no dimitirá pese a la controversia generada por el nombramiento de Mandelson. Al abordar su trayectoria política, ha remarcado: "todas las batallas en las que he participado, las he ganado".

Starmer también ha atribuido parte de las críticas a sectores contrarios a un Ejecutivo laborista. Según los extractos difundidos por Downing Street y citados por la BBC, ha afirmado: "He tenido detractores en cada paso del camino, y los tengo ahora. Detractores que no quieren en absoluto un Gobierno laborista, y desde luego no uno que tenga éxito".

En ese contexto, ha situado la confrontación con el ultranacionalista Reform UK como un eje central de su agenda política. En palabras del primer ministro, se trata de "la lucha de nuestras vidas, la lucha de nuestro tiempo", y ha añadido: "mientras tenga aliento en mi cuerpo, estaré en esa lucha, en nombre del país que amo y en el que creo, contra aquellos que quieren destrozarlo".

Dimisiones recientes y respaldo de ministros clave

Las declaraciones de Starmer se han producido horas después de la petición de renuncia formulada por Sarwar, y en un momento marcado por movimientos en el equipo de Downing Street. En menos de 24 horas se han registrado dos dimisiones vinculadas al impacto político del caso.

Este lunes ha dejado el cargo el director de comunicación del primer ministro, Tim Allan. Según lo explicado, Allan ha considerado que el liderazgo actual en Downing Street está convirtiéndose en una "enorme distracción" frente al trabajo positivo del Partido Laborista en todo Reino Unido.

En paralelo, integrantes del Gobierno han trasladado públicamente su respaldo a Starmer. Entre quienes han expresado apoyo figuran la ministra de Finanzas, Rachel Reeves, y el vice primer ministro, David Lammy, que han sostenido que el ‘premier’ aún tiene un mandato por cumplir.

El fin de semana también se había conocido otra salida relevante: la de Morgan McSweeney, jefe de gabinete de Starmer. McSweeney asumió su responsabilidad por el nombramiento de Mandelson como embajador en una carta en la que comunicó su dimisión del Gobierno.

Investigación sobre Mandelson y el vínculo con Epstein

El origen de la crisis política se relaciona con las pesquisas sobre Peter Mandelson y su presunta conexión con Jeffrey Epstein. Mandelson, que también fue comisario europeo de Comercio, está siendo investigado por haber revelado supuestamente información sensible a Epstein sobre el rescate de 500.000 millones de euros que la Eurozona se disponía a aprobar en 2010, cuando era ministro en el Gobierno del ex primer ministro británico Gordon Brown (2007-2010).

La información conocida incluye referencias documentales relacionadas con transacciones económicas. En los documentos de Epstein aparecen tres pagos a Mandelson --entonces diputado en el Parlamento de Reino Unido-- de 25.000 dólares (algo más de 21.000 euros) enviados entre 2003 y 2004 desde cuentas bancarias del multimillonario en el banco JP Morgan.

En este escenario, Starmer ha reiterado su disculpa por la elección de Mandelson para la embajada en Washington, aunque ha mantenido su decisión de continuar al frente del Gobierno pese a la presión generada por el caso y sus derivadas políticas.

La secuencia de acontecimientos, con la petición de dimisión por parte de Sarwar, las salidas de McSweeney y Allan, y el respaldo de Reeves y Lammy, ha situado el foco sobre Downing Street mientras avanza la investigación relacionada con Mandelson y la documentación vinculada a Epstein.