Trump reprocha al Papa León XIV falta de firmeza en delincuencia y mala gestión de política exterior
El presidente de EEUU, presbiteriano hasta 2020 y cristiano no confesional desde entonces, le pide que se centre en ser "un gran Papa, no un político"
Donald Trump, expresidente de Estados Unidos, ha protagonizado un duro ataque contra el líder de la Iglesia católica, al que se ha referido como Papa León XIV. Acusándole de mostrar una postura débil ante la delincuencia y de mantener una política exterior errática, Trump ha cuestionado su oposición a las campañas militares impulsadas por su Administración en países como Venezuela e Irán.
El magnate republicano ha señalado que “el Papa León XIV es débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior”, reprochándole también una escasa firmeza frente a las armas nucleares. En sus declaraciones, Trump ha contrastado la figura del Papa con la de un supuesto hermano, Louis Prevost, a quien valoró positivamente por su alineamiento con el movimiento 'Make America Great Again'.
En relación con las posiciones del Vaticano ante conflictos internacionales, el expresidente afirmó que “No quiero un Papa que piense que está bien que Irán tenga armas nucleares” o que condene los ataques estadounidenses a Venezuela, al que acusó de enviar drogas a EEUU y liberar criminales dentro del país. Desde 2020, Trump se declara cristiano no confesional, tras haber sido protestante presbiteriano.
El líder republicano también criticó al Papa por “criticar al presidente de Estados Unidos”, defendiendo que su gestión ha cumplido con las expectativas de reducir la delincuencia a mínimos históricos y fomentar un mercado de valores exitoso, sin hacer referencia a sus promesas electorales sobre detener o evitar guerras.
Acusaciones sobre la influencia del Papa y sus relaciones políticas
Trump agregó que “León debería estar agradecido porque, como todos saben, fue una sorpresa mayúscula”, señalando que no figuraba entre los candidatos iniciales a la jefatura del Estado Vaticano y que su elección estuvo influida por su nacionalidad estadounidense para manejar la relación con él.
Asimismo, criticó la cercanía del Papa con figuras de la izquierda estadounidense, en concreto con simpatizantes del expresidente Barack Obama, como David Axelrod, a quien calificó de “perdedor de la izquierda” y responsable de medidas represivas contra feligreses y clérigos durante la pandemia de COVID-19, aunque no aportó detalles concretos.
En su argumentación, Trump remarcó que mientras el Papa habla del “miedo a la Administración Trump”, no menciona el temor sentido por la Iglesia Católica y otras organizaciones cristianas durante la pandemia, debido a arrestos de sacerdotes y prohibiciones en la celebración de misas, incluso al aire libre con medidas de seguridad.
Petición para un cambio de enfoque en el liderazgo religioso
El expresidente insistió en que “León debería enderezar el rumbo como Papa, usar el sentido común, dejar de complacer a la izquierda radical y centrarse en ser un gran Papa, no un político”, advirtiendo que su actual actitud perjudica tanto a su imagen como a la propia Iglesia Católica.
Estas declaraciones se producen en un contexto donde el líder del Vaticano, identificado como Papa León XIV, ha manifestado una posición clara contra las guerras y la violencia en diversas regiones, incluyendo Ucrania, Líbano, Sudán e Irán. Precisamente, el Papa expresó el pasado miércoles su preocupación por la “violencia y la devastación” y el “clima generalizado de odio y miedo” generado por conflictos armados.