Trump solicita el voto para Orbán en Hungría y lo destaca como un líder a seguir
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado su apoyo explícito al primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, en el marco de las elecciones que tendrán lugar el próximo 12 de abril. Trump ha destacado la firmeza y fortaleza del líder húngaro, instando a la población a respaldarlo en los comicios.
Según Trump, Viktor Orbán representa un liderazgo sólido demostrado a través de un historial de "resultados fenomenales". El mandatario estadounidense ha reconocido la dedicación del primer ministro a su país y su pueblo, comparándola con su propio compromiso hacia Estados Unidos, al manifestar que "lucha incansablemente por su gran país y su pueblo, y los ama, tal y como yo lo hago por Estados Unidos".
El presidente norteamericano añadió que se siente "orgulloso" de haber apoyado a Orbán en su reelección en 2022, y ve un "honor" poder reiterar ese respaldo hacia su "verdadero amigo, luchador y ganador". Trump reafirmó su apoyo absoluto, asegurando que "Viktor Orbán nunca decepcionará al gran pueblo de Hungría".
Relaciones bilaterales y colaboración futura
Donald Trump resaltó también el papel de Orbán en la protección del país y el crecimiento económico. Destacó que el primer ministro "trabaja duro para proteger a su país, hace crecer la economía y el empleo, promueve el comercio, detiene la inmigración ilegal y garantiza la ley y el orden".
Además, el presidente estadounidense valoró la evolución de las relaciones entre Washington y Budapest, señalando que han alcanzado "nuevas cotas de cooperación y logros espectaculares". En este sentido, mostró su disposición a mantener una colaboración estrecha con Orbán para avanzar conjuntamente en la senda del éxito y la cooperación.
Por otra parte, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha visitado recientemente Hungría para apoyar al candidato ultraderechista, en un contexto marcado por lo que se considera una injerencia extranjera negativa. Esta campaña externa busca debilitar la posición de Orbán en la Unión Europea, lo que ha sido interpretado como "uno de los peores casos de injerencia extranjera".