El fruto y el futuro de la provincia de Cádiz
Ocurre cada 19 de marzo, desde hace 22 años. La Diputación de Cádiz entrega sus distinciones (actualmente, la Medalla de la Provincia) a personalidades y entidades que hayan destacado por su trayectoria vital, profesional o social en el ámbito de la provincia, o fuera de ella, pero bajo una permanente vinculación a la misma; todos ellos, orgullosos de ser de Cádiz. A priori, la cita de ayer respondía a esos mismos y correctos parámetros, y así fue, pero incorporaba también un relato propio, un marco de referencia, bajo la voluntad de ir más allá. La referencia venía dada por un año, 1978, y una conmemoración, los 40 años de la Constitución Española; la voluntad, mediante la distinción de una serie de personas y entidades que han realizado a lo largo de su vida una labor anónima, “pero imprescindible, que han asumido su trabajo de una manera callada, aunque constante y que conforman el tejido social de la provincia de Cádiz desde diferentes ámbitos”, como resaltaba la presidenta de la Diputación, Irene García. Lucha, superación, igualdad y solidaridad son términos que resumen y abarcan el reflejo de cuando han logrado en su vida los homenajeados ayer, y en el transcurso de un tiempo en el que la provincia ha seguido en continua evolución como consecuencia de ese propio marco de convivencia que nos dimos los españoles hace 40 años.
Entre esos galardonados, y vamos por orden, Francisco Acosta Acevedo, profesor de escuelas de adultos, representante de un colectivo que desde 1983 imparte clases a personas que han decidido darle un nuevo sentido a su vida, horizontes renovados gracias al conocimiento. Este profesor atiende, en el centro de La Barca, a grupos que se preparan para el título de Secundaria, para el acceso a la Universidad y para la formación en inglés básico. Los martes y jueves se traslada a Majarromaque para impartir clases a 15 estudiantes que se afanan en superar la formación básica. Representa a un profesorado que guía los sueños de estudiantes “de 18 a 120 años”.
Todos ellos son fruto de una provincia que en estos últimos 40 años de historia ha deparado “líderes en exportaciones, gente emprendedora, juventud con una formación excelente que promueve más del 60 por ciento de las nuevas empresas, potente red de servicios sociales, la preservación de las señas de identidad, o la consecución de una provincia mucho más igualitaria”, como resaltó Irene García para destacar el valor de los premiados, pero también para mirar hacia el futuro a través de su ejemplo y su contribución al resto de la sociedad gaditana.
María Luisa Escribano, presidenta de Feproami, que intervino en nombre de todos los homenajeados, recordó que ahora se cumplen 40 años de la Constitución, pero también 206 años de la de La Pepa, “que abrió ventanas de libertad desde nuestra tierra”, por lo que alentó a seguir luchando “por la igualdad y la justicia” desde una tierra que es una “referencia” en este sentido, pero también por ser una provincia “trabajadora, solidaria y emprendedora”, porque está “repleta de hombres y mujeres que apuestan por la prosperidad y el trabajo bien hecho”.
Irene García, por su parte, apeló a unos 40 años que “han supuesto la construcción de una nueva provincia, que se ha hecho mejor a sí misma gracias al empuje, la constancia y la implicación de gaditanos de origen y de adopción. Porque ellos han sido los protagonistas del día a día; y, con él, del devenir del tiempo. Un tiempo en el que el marco normativo y los derechos establecidos en la Constitución se han materializado gracias a trayectorias que merecen ser reconocidas, no como únicas referencias sino como representantes de tantos y tantas que han seguido una senda similar. Si hoy lucimos con orgullo una provincia como ésta os lo debemos a vosotros. Y a tantos como vosotros”.
Jiménez Barrios alabó la “cohesión territorial”
El vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, elogió la “hoja de servicios extraordinaria” desarrollada por la Diputación a la hora de “cohesionar a la provincia”. Entre los distinguidos tuvo una dedicación especial para los representantes sindicales.