Rafael Zornoza afronta la investigación por pederastia pendiente de su relevo y en tratamiento por enfermedad
La denuncia contra el obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, por un presunto caso de agresión sexual a un menor de manera continuada durante los años noventa cuando el prelado ejercía como sacerdote en Getafe, fue presentada por la víctima por correo al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, que ha encomendado la investigación al tribunal de la Rota con sede en España.
El caso, revelado por El País, se encuentra, por lo tanto, en una fase inicial, en la que se están llevando a cabo las pesquisas necesarias para que, llegado el momento, el promotor de la justicia, equivalente al fiscal en el proceso canónico, determine si presenta demanda para el inicio de un proceso penal canónico.
En estas primeras pesquisas se tomará declaración a Zornoza sobre los hechos contenidos en la denuncia.
El Obispado de Cádiz y Ceuta ya adelantó que dicha denuncia es “falsa”, al tiempo que ha mostrado la máxima disposición para colaborar con la justicia.
El prelado, de 76 años, se enfrenta a una nueva prueba, tras un mandato convulso en una Diócesis compleja. Lo hace, además, pendiente de su relevo.
Zornoza presentó su carta de renuncia al cumplir 75 años en julio de 2024, como establece el derecho canónico. Desde que presentó la renuncia, se ha producido la finalización del mandato del nuncio Bernardino, el fallecimiento del papa Francisco, la elección del papa Leon XIV y el nombramiento de un nuevo nuncio.
Es probable que, tras conocer el diagnóstico de una enfermedad tan grave como es el cáncer, haya solicitado acelerar el proceso de sustitución a la Nunciatura.
Todo ello hace pensar que se acelerará el trámite de sustitución. Y, por otra parte, fuentes consultadas por VIVA CÁDIZ descartan, ante estas circunstancias, puesto que ha presentado su renuncia, que se adopte una medida cautelar como la suspensión o una remoción.