Sumar propone convertir la invasión del alga asiática en una "oportunidad industrial sostenible"
Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar ha registrado esta semana en el Congreso de los Diputados una Proposición no de Ley (PNL) para su debate en la Comisión de Industria, con el objetivo de convertir la crisis provocada por el alga asiática invasora Rugulopteryx okamurae en una oportunidad de innovación y desarrollo sostenible.
La iniciativa, impulsada por la diputada gaditana Esther Gil de Reboleño, plantea un plan estatal de intervención y el impulso de una industria basada en la economía circular, capaz de generar empleo verde, diversificar la economía costera y aliviar la presión sobre los sectores pesquero y turístico.
“El alga asiática no puede seguir tratándose solo como un residuo o una molestia: debemos verla como una oportunidad para generar una nueva industria sostenible que cree empleo local y reduzca nuestra dependencia del turismo estacional”, ha afirmado Esther Gil de Reboleño.
“Convertir un problema ecológico en una fuente de riqueza requiere voluntad política, coordinación estatal y apoyo al talento científico y emprendedor que ya está demostrando que esta biomasa tiene usos industriales viables”, ha añadido.
La iniciativa subraya que la expansión de esta especie invasora, que ya afecta no solo a las costas andaluzas sino también al litoral cantábrico, mediterráneo y gallego, ha generado graves daños ambientales y económicos. Pescadores, ayuntamientos y sectores turísticos afrontan cada año los costes de su retirada sin contar con medios suficientes.
Por ello, la propuesta insta al Gobierno a asumir la coordinación de una respuesta unificada en todo el Estado, siguiendo el precedente de actuaciones contra otras especies invasoras como el camalote en el río Guadiana.
Sumar plantea la puesta en marcha de un plan estatal de retirada sistemática del alga, coordinado por el Ministerio para la Transición Ecológica, la creación de una línea de apoyo económico a proyectos de valorización, comercialización y aprovechamiento sostenible, y la fijación de compensaciones específicas para el sector pesquero artesanal del Estrecho, incluyendo un aumento extraordinario y sostenible de la cuota de atún sedentario.
La iniciativa también propone articular un sistema regulado de compra y venta del alga que los pescadores traen a puerto por “pesca accidental”, estableciendo un precio mínimo de un euro por kilo.
“En Tarifa, Barbate o Zahara, los pescadores están retirando toneladas de algas cada día sin compensación. Es justo que se reconozca ese esfuerzo y que se les permita ser parte de la solución, transformando un residuo en materia prima”, ha subrayado Gil de Reboleño.
“Queremos que Andalucía lidere esta transición hacia una economía azul sostenible, pero con el apoyo decidido del Estado y con un enfoque que incluya a la comunidad científica, las cooperativas locales y los municipios costeros”.
La diputada ha recordado que ya existen experiencias exitosas en Andalucía y otras regiones, como proyectos de bioplásticos, fertilizantes naturales o textiles fabricados con algas, que demuestran el potencial de esta biomasa invasora para crear empleo y valor añadido.
“Tenemos la oportunidad de transformar un desastre ambiental en una historia de resiliencia y de innovación española”, ha concluido Gil de Reboleño.