Rafael Zornoza, tras su renuncia como obispo: “Podré dedicarme a los tratamientos médicos y a la defensa de una acusación injusta y falsa”

El obispo Rafael Zornoza, en el Via Crucis en la Catedral de Cádiz, en marzo. Eulogio García
El prelado agradece al Papa León XIV “su comprensión y cercanía paternal” al aceptar su renuncia ante la enfermedad y la denuncia por una presunta agresión sexual a mediados de los noventa, y expresa su confianza y colaboración con el administrador apostólico, Ramón Valdivia 

Rafael Zornoza ha abordado sin ambages la delicada situación por la que atraviesa y ha agradecido al Papa León XIV “su comprensión y cercanía paternal” al aceptar su renuncia al oficio de Obispo de Cádiz y Ceuta.

En este sentido, recuerda en un comunicado que dicha renuncia fue presentada “el pasado mes de julio de 2024, conforme al canon 401 del Código de Derecho Canónico, y reiterada por mí en dos ocasiones”.

Ahora, agrega, la decisión del Santo Padre permitirá a Zornoza “poder dedicarme plenamente a los tratamientos médicos que requiere mi actual estado de salud, así como atender con serenidad y confianza en Dios mi defensa ante una acusación injusta y falsa, que está siendo estudiada por la Iglesia”, en relación a la denuncia por un presunto caso de abuso sexual a un menor a mediados de los noventa.

Zornoza también dedica palabras para el administrador apostólico, Ramón Valdivia, “un valioso obispo, jurista, filósofo y teólogo, y un apreciado amigo con quien enseguida os sentiréis acogidos, y que alentará los esfuerzos pastorales”.

El obispo saliente le asegura “mi oración y mi obediencia filial, así como mi plena disposición a colaborar, desde la comunión eclesial, en todo lo que contribuya a la unidad en este momento de transición en el gobierno de nuestra Iglesia diocesana”.

Por último, se despide agradeciendo “de corazón a los sacerdotes, consagrados y laicos su colaboración, su oración y su cariño” durante su ministerio, y pide a Dios “que bendiga abundantemente a esta querida diócesis, y a todos cuantos en ella trabajan con fidelidad y amor al servicio del Evangelio, y también que me acompañéis con vuestra oración, como yo lo haré por vosotros cada día, confiando en la intercesión maternal de la Bienaventurada Virgen María y de los santos Servando y Germán, y San Daniel y compañeros mártires, patronos de nuestra diócesis”.