Emotiva procesión de la Soledad en Genalguacil

Uno de los momentos más representativos de la Semana Santa de Genalguacil es la realización del Huerto del Niño
Genalguacil
Procesión de la Soledad en Genalguacil. | RS

Unos minutos después de las 10 de la noche del Viernes Santo la Virgen de la Soledad y el Crucificado, sobre sus bellos tronos y portados por mujeres y hombres de Genalguacil, salían de la Iglesia de San Pedro Mártir de Verona para realizar el desfile procesional de La Soledad en un ambiente cargado de fervor, recogimiento y solemnidad.

La procesión fue acompañada, en riguroso silencio, por un grupo de nazarenos y numerosas personas a lo largo de su recorrido por las estrechas calles del municipio, silencio sólo interrumpido por las piezas interpretadas por la Banda Municipal de Música La Candelaria de Genalguacil y por las saetas que alguna vecina se animó a cantar y que contribuyeron a crear momentos de verdadera emoción.

Por otro lado, cabe recordar que uno de los momentos más representativos de la Semana Santa de Genalguacil es la realización del Huerto del Niño, para lo que todas las personas que desean colaborar aportan cualquier tipo de producto, ya sean frutas, verduras, flores e incluso animales de granja. La bonita choza se sitúa a la entrada de la localidad, donde en la madrugada del sábado al Domingo de Resurrección un grupo de jóvenes colocan la imagen del Niño Jesús tras portarla desde la Iglesia de San Pedro Mártir de Verona. El huerto, custodiado durante varias horas por los jóvenes, se convierte entonces en un punto de visita obligada para todos los vecinos del pueblo y para los visitantes que se encuentran en la zona.

Poco después de mediodía, el bello trono de la Virgen del Rosario es portado por varios genalguacileños desde el templo hasta el Huerto del Niño, donde ambas imágenes se reencuentran entre los cánticos y vítores de todos los presentes. Entonces emprenden la vuelta hasta la iglesia con la particularidad de que, en este recorrido, las personas que desean llevar a hombros el trono del Niño Jesús dan una limosna que les permite portar la imagen durante algunos metros.

Por último, una vez que la Virgen regresa a la iglesia, es tradición dejar al Niño Jesús en la puerta, rodeado de la multitud, para subastar entre todos los asistentes los diferentes productos que los vecinos llevaron hasta el huerto.