“Ha sido el público el que nos ha mantenido encima de un escenario”
Este viernes vuelve al Teatro Vicente Espinel de Ronda con motivo de su 25 aniversario la comedia ‘Dos hombres solos, sin punto com... ni ná’, una obra que ha hecho reír ya a más de un millón de espectadores, ideada por el actor jerezano Manolo Medina, quien en esta ocasión comparte escenario con el malagueño (nacido en Torremolinos) David Caballero.
Nacido en Jerez, Manolo Medina apuntaba desde pequeño a que su camino iría dirigido hacia el mundo del espectáculo y, fundamentalmente, del escenario.
Actor, cantante y guionista “de nacimiento”, después de haber participado en varios programas de televisión y series y de haber grabado dos discos, seguía con la inquietud de subirse a un escenario haciendo comedia, su asignatura pendiente.
Gracias a la inspiración que le llega de su musa en el mundo del humor, su madre, y de su vecino Gonzalo, nace esta comedia “diferente a todo lo que hasta entonces existía”.
Para los que, en 25 años, aún no han tenido tiempo de disfrutar de ‘Dos hombres solos, sin punto com... ni ná’, ¿qué cuenta la obra?
–Pues yo creo que quizás el éxito, o parte del éxito de la obra es precisamente que no cuenta nada. Está pensada para que el espectador se siente en la butaca y se muera de risa y no tenga ni tan siquiera que calentarse la cabeza en seguir una historia.
Si quieres que busquemos una trama, pues es la historia de dos hombres que vivimos juntos que no somos homosexuales ninguno de los dos. Lo que pasa es que David es el que trae el dinero a casa, y yo hago las funciones de casa pero, además, yo me he criado con mi madre, con seis hermanas y un mayordomo que era maricón y voy a hacer la compra con mi delantal de lunares y mi abanico, por lo que la gente piensa que David y yo somos pareja y a él le viene muy mal esto porque está en edad de merecer.
¿Cuál ha sido el mayor reto? Como dices, llenar un teatro un solo día no es fácil, así que 25 años en los escenarios...
–Hay una canción que dice “ en la vida cuesta tanto llegar, pero mantenerse cuesta más”, ese es el logro que hemos conseguido sin pretenderlo ni buscarlo, pues ha sido el público el que nos ha mantenido y nos mantiene encima de un escenario.
Hablamos de una comedia “diferente”, inspirada en el sentido del humor de tu madre y en un vecino de la infancia. Después de 25 años, ¿cómo ha evolucionado?, sobre todo en una época en que parece que el sentido del humor ha cambiado y prima lo políticamente correcto.
–Doña Consuelo era una jerezana de patio, con un sentido de humor, tan inocente y natural, que traspasaba las barreras del mal genio y el mal humor sin esforzarse. Por ponerte un ejemplo, un día estábamos en el mercado y al comprar, se puso una señora al lado, y mi madre se volvió, y al verla le preguntó: uy, Mari Carmen, pero al final ¿te moriste tú o tu hermana? Creo que esto resume perfectamente cómo era mi madre.
Con respecto a mi vecino, pues se llamaba Gonzalo y tenía ocho hijos, pero era tremendamente amanerado, por lo que la gente pensaba que era homosexual. Nada más lejos, en la realidad muchas veces nos empeñamos en sacar a gente del armario que no son homosexuales, sino simplemente amanerados.
Y con respecto a cómo está el humor hoy en día, pues lo único que yo te digo es que aquellos “ofendiditos” que no saben reírse de sí mismos y que intentan buscar la maldad donde solamente hay humor… que no vengan a vernos, porque esta obra tiene muy poca vergüenza pero mucho arte y un millón de espectadores en estos 25 años no pueden estar equivocados.
¿Cómo se consigue la carcajada del público a los 30 segundos de haber empezado la representación?
–No te creas que siempre es así. Mi personaje es un personaje que hay que entender su gracia para comprender su comportamiento. Afortunadamente en un 90 por ciento de ocasiones se consigue esa carcajada nada más salir a escenario, pero lo que sí está claro es que al final todo el mundo acaba en pie cuando acaba la función y sobre todo muertos de risa.
¿Qué destacarías de tu trayectoria? Incluso tienes publicada una biografía.
–No soy yo quien debe destacar mi trayectoria, pero yo creo que el hecho de ser de los pocos cómicos españoles que tiene su biografía en el mercado, quizás sea porque mi trayectoria y mi vida sea lo suficientemente interesante como para que una editorial, en este caso Anáfora, se haya interesado en sacar mi biografía al mercado, que por cierto pueden encontrar bien en Amazon o en cualquier librería, que si no la tienen en ese momento la pueden pedir.
Los reconocimientos han sido muchos durante estos años, incluso al otro lado del Atlántico.
–2019 fue el año que más sorpresas me dio porque se publicó mi biografía y además se estrenó la obra en México con actores mexicanos. Nunca se me pasó por la imaginación que algo que escribí en un rinconcito de mi casa en Jerez de la Frontera se iba a convertir en la comedia más longeva de la historia de España, e iba a estar de gira en México desde hace ya siete años.
En esta ocasión te acompaña David Caballero, ¿cuántos actores han pasado por la obra durante estos años?
–Pues han pasado cuatro. Víctor, Rodrigo, que además es rondeño, Javi y ahora David, que ha aportado un cañonazo de juventud y de nuevas ideas a la obra, que incluso ha llegado a mejorarla con su presencia.
Y, después de estos 25 años, ¿qué proyectos tienes en marcha?
–Pues además de con esta obra, estoy de gira con otra que se titula ‘En el baúl de mis recuerdos’, en la que estoy acompañado por el gran Miguel Caiceo y por Melu, y que es mi experiencia personal con mi padre y su Alzheimer, enfermedad a la que aparte de amor le añadí muchísimo humor, actitud y comportamiento que me sirvió tanto a mí como a mi padre para poder llevar y sobrellevar esta enfermedad.
La obra se representa en el Teatro Vicente Espinel de Ronda este viernes 26 de septiembre a las 21 horas.
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