Los Mal-élficos tomarán las tablas del Gran Teatro Falla este domingo 18 de enero
El eco de los pitos, el golpe del bombo y las risas infantiles llenan el auditorio Municipal Felipe Benítez, en un ensayo general, donde la chirigota infantil de Rota ultima los últimos detalles antes de su gran cita. Aún no ha sonado el “va telón”, pero la emoción ya se respira en cada ensayo. Los Mal-élficos encaran la recta final de su preparación para subirse este domingo 18 de enero a las tablas del Gran Teatro Falla, y hasta allí nos acercamos para vivir su ensayo general, una tarde cargada de nervios, ilusión y mucho, mucho carnaval.
Porque el carnaval no entiende de edades cuando se vive desde dentro. Y si alguien lo sabe bien es Manuela Izquierdo, directora de la agrupación, que con solo 15 años lidera a un grupo de niños y niñas que la miran con admiración y confianza. ‘’Empezamos hace tres años, cuando yo tenía la edad que tienen ellos ahora, unos 12 años más o menos’’. Desde entonces, la experiencia ha sido un aprendizaje constante, tanto musical como personal: ‘’han sido tres años muy intensos, de crecer juntos, de aprender a cantar, a escuchar, a respetarnos y, sobre todo, a disfrutar del carnaval’’.
Los Mal-élficos llegan este año con un tipo llamativo, un repertorio muy cuidado y un espectáculo pensado para enganchar desde el primer minuto. ‘’El tipo es muy bueno, el show también y los niños son un pelotazo’’, afirma Manuela sin dudarlo. Un trabajo que se nota en cada pase del ensayo, donde los pequeños cantan con seguridad y afinan detalles.
Además de directora, Manuela también es parte activa de la chirigota. Tras dos años saliendo como autora, este año ha dado un paso más y se ha colocado tras el bombo: ‘’no encontré ningún niño que tocara el bombo, así que dije: yo no me voy a quedar sin salir’’, comenta entre risas. ‘’Todo para adelante, con muchas ganas y con mucha ilusión’’. Porque aquí nadie se queda fuera si hay amor por el carnaval.
Cuando se le pregunta por el momento más especial del día de la actuación, no lo duda: ‘’el autobús, llegar al Falla, estar con los compañeros… y cuando te ves allí, en ese teatro, te sientes importante. Es muy bonito’’. Y no es casualidad. Manuela es carnavalera desde siempre: ‘’’yo nací en diciembre y en febrero ya estaba metida en la fiesta del carnaval’’, cuenta, dejando claro que lo suyo es una pasión heredada y vivida desde pequeña.
El repertorio de este año está pensado para ser ágil, divertido y fácil de seguir por el público: ‘’está muy guiado y creemos que va a gustar.
Este año, además, la chirigota suma tres nuevas incorporaciones: Paula, Sofía y Sofía, que debutan en el carnaval con una sonrisa tímida pero llena de ilusión: ‘’es la primera vez que salimos y está siendo muy chulo’’, cuentan. Los nervios existen, pero se diluyen con el compañerismo del grupo. ‘’Hemos estado viendo el COAC y creemos que lo vamos a hacer súper bien’’. aseguran con la seguridad que da el trabajo bien hecho.
Durante el ensayo, los niños incluso se animan a cantar un fragmento del repertorio del año pasado, demostrando que el carnaval se queda grabado en la memoria y en el corazón. Las voces suenan compactas y el ritmo no se pierde, señal de que el grupo llega preparado a su gran cita.
La parte musical del repertorio lleva la firma de Antonio Rodríguez ‘El Mellao’, mientras que el tipo nace de una idea conjunta entre Antonio Mellao y la propia Manuela, con un diseño que finalmente ha sido confeccionado por la madre de la directora, Rocío Lupiañez. Un trabajo artesanal y familiar que refuerza el carácter cercano y humilde de la agrupación, donde todo suma y todos aportan.
Entre los componentes se encuentra Gonzalo, que vive su segundo año sobre las tablas del Falla: ‘’en los ensayos lo pasamos muy bien. Llegamos al colegio Luis Ponce de León, cogemos los instrumentos, nos ponemos los pitos, lo preparamos todo y empezamos a cantar’’. Un ritual que se repite semana tras semana y que ya forma parte de su rutina.
Los nervios, reconoce, están ahí: ‘’es mi segundo año y claro que hay nervios, pero el año pasado me lo pasé tan bien que dije: yo repito seguro’’. La experiencia del Falla engancha, y más cuando se vive en un grupo unido y con una directora a la que todos respetan. ‘’Manuela es muy buena directora, se porta bastante bien con nosotros’’, dice entre risas. ‘’Nos divertimos mucho y lo pasamos genial’’.
El carnaval también se vive fuera del ensayo. Los pequeños siguen el COAC, comentan actuaciones, hacen sus propias quinielas y comparten gustos. Cada uno tiene sus favoritos, pero siempre desde el respeto y la admiración por quienes pisan las tablas del Falla. Todo forma parte del aprendizaje y de la magia de esta fiesta.
Aprender el repertorio no siempre es fácil. Memorizar letras, cuadrar entradas y mantener el ritmo supone un esfuerzo extra, sobre todo para quienes se estrenan con instrumentos como el bombo. ‘’Cuesta un poquito’’, reconoce Manuela, ‘’pero luego llega la parte divertida, cuando sales al escenario y todo merece la pena’’.
Y es ahí donde Los Mal-élficos quieren brillar: disfrutando, riendo y demostrando que el carnaval infantil tiene presente y futuro. Con ilusión desbordante, trabajo constante y un compañerismo que se nota en cada gesto, la chirigota infantil de Rota ya está lista para subirse al escenario más emblemático del carnaval gaditano y dejar claro que, cuando el telón se levante, la magia también será cosa de niños.