Fervor y calor acompañan a partes iguales otro 16 de julio a la Virgen del Carmen
A las 19:45 horas de este 16 de julio se abrían las puertas de la iglesia conventual del Carmen. Comenzaba un nuevo caminar junto a la Virgen del Carmen, Patrona de San Fernando y de la Armada. Un año más, la plaza del Carmen se encontraba completamente abarrotada, a pesar del calor, para ver salir a su Reina del Carmelo.
El paso de la virgen por la plaza regaló bella estampas, enmarcadas por la bella alfombra de sal realizada durante toda la mañana por los grupos jóvenes de distintas hermandades de la ciudad.
El paso por la calle Real estuvo condicionado por el horario del tranvía, lo que obligó a la cuadrilla de José González a avanzar a doble paso, mientras sonaban los compases de la marcha militar La Gloriosa, de Enrique Bustos. Una vez superado este tramo, el paso recuperó su andar característico.
Pero si hay un momento esperado por todos los carmelitanos es el reencuentro de la Virgen con su barrio, con su gente, con su calle. La subida por Virgen del Carmen se convirtió en un río de personas. Nadie quiso perderse el paso de la Reina del Carmen. Desde los balcones, varias petaladas llenaban de color la noche; en la calle, los vítores y los Viva la Virgen del Carmen se sucedían una y otra vez.
La cuadrilla que la porta, se entregaba por completo para completar la subida, mientras la Banda de Música Maestro Agripino Lozano interpretaba sin descanso marcha tras marcha.
A las 00:30 horas, la Virgen del Carmen cruzaba de nuevo el umbral de su templo en una plaza llena de fieles que la despedían con la ya tradicional interpretación de la Salve Marinera.