Preocupación en las familias del Raimundo Rivero por la eliminación de la maestra de apoyo
Las familias del CEIP Raimundo Rivero, de San Fernando, han expresado públicamente su malestar ante la decisión de la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía en Cádiz de suprimir varios puestos docentes en la etapa de Educación Infantil para el curso 2025/2026. La medida implica el desplazamiento de dos maestras especialistas y la eliminación del puesto de apoyo en esta etapa educativa, lo que ha generado preocupación entre la comunidad escolar.
Según informan las familias, esta decisión fue comunicada al término del curso 2024/2025, cuando se notificó que, debido a una bajada en el número de unidades escolares por contar con menos alumnos, el centro pasará a contar con una sola línea en el segundo ciclo de Educación Infantil. Sin embargo, advierten que las ratios por aula siguen siendo elevadas, con clases completas en los niveles de 4 y 5 años, y la incorporación de 19 nuevos alumnos y alumnas de 3 años para el próximo curso.
Uno de los principales motivos de preocupación es la atención a la diversidad. Las familias destacan que el centro cuenta con un porcentaje significativo de alumnado con necesidades educativas especiales, lo que requiere una atención individualizada y constante. La figura de la docente de apoyo, aseguran, es esencial para garantizar un entorno educativo adecuado tanto en lo académico como en lo emocional.
Asimismo, denuncian la continua pérdida de recursos en la escuela pública, lo que en este caso se traduce en el traslado forzoso de una profesional plenamente integrada en el equipo docente y en la comunidad educativa. Consideran esta medida como un paso atrás en la calidad y equidad del sistema educativo público.
Por todo ello, las familias han solicitado este jueves formalmente a la Delegación Territorial de Educación que reconsidere su decisión y mantenga intacto el equipo docente de Educación Infantil en el centro. A través de un escrito y de esta denuncia pública, piden igualdad de condiciones con otros centros que sí conservarán su plantilla completa, insistiendo en que la defensa de una educación pública de calidad es un derecho irrenunciable para sus hijas e hijos.
Las madres y padres no cejarán en su intento por mantener la calidad educativa y la presencia de los profesionales que son necesarios para garantizar el día a día de la formación de los pequeños.
para el curso 2025/2026. La medida implica el desplazamiento de dos maestras especialistas y la eliminación del puesto de apoyo en esta etapa educativa, lo que ha generado preocupación entre la comunidad escolar.
Según informan las familias, esta decisión fue comunicada al término del curso 2024/2025, cuando se notificó que, debido a una bajada en el número de unidades escolares por contar con menos alumnos, el centro pasará a contar con una sola línea en el segundo ciclo de Educación Infantil. Sin embargo, advierten que las ratios por aula siguen siendo elevadas, con clases completas en los niveles de 4 y 5 años, y la incorporación de 19 nuevos alumnos y alumnas de 3 años para el próximo curso.
Uno de los principales motivos de preocupación es la atención a la diversidad. Las familias destacan que el centro cuenta con un porcentaje significativo de alumnado con necesidades educativas especiales, lo que requiere una atención individualizada y constante. La figura de la docente de apoyo, aseguran, es esencial para garantizar un entorno educativo adecuado tanto en lo académico como en lo emocional.
Asimismo, denuncian la continua pérdida de recursos en la escuela pública, lo que en este caso se traduce en el traslado forzoso de una profesional plenamente integrada en el equipo docente y en la comunidad educativa. Consideran esta medida como un paso atrás en la calidad y equidad del sistema educativo público.
Por todo ello, las familias han solicitado este jueves formalmente a la Delegación Territorial de Educación que reconsidere su decisión y mantenga intacto el equipo docente de Educación Infantil en el centro. A través de un escrito y de esta denuncia pública, piden igualdad de condiciones con otros centros que sí conservarán su plantilla completa, insistiendo en que la defensa de una educación pública de calidad es un derecho irrenunciable para sus hijas e hijos.
Las madres y padres no cejarán en su intento por mantener la calidad educativa y la presencia de los profesionales que son necesarios para garantizar el día a día de la formación de los pequeños.