Un soberbio papel del ‘bufón’ Bienvenido que bien merece un Goya (sin premio) abre el Carnaval
Si el Ayuntamiento de San Fernando quería tener un estreno de cine para el Carnaval de 2026 lo consiguió y con creces. Brillante de principio a fin el despliegue del laureado autor gaditano
Si el Ayuntamiento de San Fernando quería tener un estreno de cine para el Carnaval de 2026 lo consiguió y con creces. Brillante de principio a fin y con un poco de todo. Hasta el frío le hizo reverencia y la Plaza del Carnaval fue entrando en calor hasta acabar convirtiéndose un hervidero. Y es que el espectáculo del bufón Jesús Bienvenido fue digno merecedor de un Goya -sin premio-.
Tras la magistral introducción de la periodista isleña, Paz Santana, el autor gaditano desplegó esa pluma que le ha convertido en uno de los grandes de la fiesta y que ha nadie ha dejado indiferente durante su trayectoria, culminada en el último COAC 2026 con otro primer premio con su comparsa DSAS3. Y todo ello aderezado, como no podía ser de otra manera, con coplas, cameos y reflexiones impagables durante una hora y media.
Un bufón que llegó a La Isla con la intención de "dignificar" y "dar voz" a la sanidad pública de Andalucía para denunciar a los "señoritos malnacidos" que "han querido enriquecerse a su costa" -y vaya si lo logró-.
Y animó a los asistentes a disfrutar del Carnaval, porque ya "asoma por las calles el desenfreno, la risa sin amo y la máscara sin linaje". Es tiempo de "oír" como suenan por las calles las guitarras, las cajas y los bombos, y como cantan "las gargantas más aventajadas y, también las más torpes",
Porque de eso va el Carnaval, de "compartir, de reír hasta que duela y de apuntarse al maravilloso convite de la vida..., gozad sin medida, pecad con gracia, amad sin límite y reír con toda el alma, que para eso se invento esta bendita fiesta. La mejor medicina para el alma".
Y el arranque no pudo ser más atronador: la presentación de Las ratas instrumentalizada y acompañado por las incomparables voces de Miriam Ballesteros y Brenda García.
Tras ello, se presentó al respetable como "un humilde bufón, príncipe del pasodoble, conde del cuplé malo y doctor honoris causa de la guasa gaditana", que ha sido enviado a La Isla por el "mismísimo Dios Momo, señor del reino de la risa y la locura. Rey absoluto de la fantasía y los sueños. Vengo hasta aquí armado hasta los cascabeles para combatir la pena, el llanto y la muerte".
Un Jesús Bienvenido que calificó a San Fernando como "joya salina del reino y cuna de las libertades, donde Las Cortes se reunieron por primera vez, aunque dejaré el peloteo y la coba diplomática, que con tanta reverencia me puede dar una ciática".
A renglón seguido, fue escoltado y protegido por su legión de bufones con la presencia en el escenario de su comparsa DSAS3, que paró el tiempo en el año 2008 con Los Mendas Lerendas para demostrar que Bienvenido puede ser "un mamarracho, pero no un embustero".
La noble sanidad
Obviamente, las reivindicaciones fueron una constante durante su disertación y la primera parada fue para "hablarnos de algo que nos toca a todos, algo que ni el oro, ni la nobleza pueden comprar, algo que nos hace iguales ante la vida y la muerte: la noble sanidad".
A la que definió como "la dama que cura por igual al señor y al mendigo, sin preguntar por el linaje, la bolsa o el apellido". No escatimó elogios para homenajear a enfermeros, médicos y la legión de personas que "nos cuidan siempre. Nos enseñan lo que es la verdadera democracia".
La defendió como un derecho fundamental frente a la privatización, sonando entonces los acordes de su Hijo cantor de la clase obrera perteneciente a su espetáculo El Rámper.
Un Jesús Bienvenido que le supo sacar hasta la cara amable a la muerte, "una señora que te mira y es la única que nos hace iguales a todos y a todas", pero que, por suerte, es solo el "final del chiste", instando al respetable al abrazo, beso y la risa "fuerte", por si acaso "el telón pudiera caer en cualquier momento", aunque insistiendo en que "todavía seguimos bailando, cantando, amando y respirando porque el espectáculo no tiene intención de acabar".
Y, llegados a este punto, vino uno de los cameos. El que fue protagonizado por la propia Paz Santana junto a Dani Obregón, que interpretaron Si me muero por ti de la comparsa Los Trasnochadores del año 2009.
El poder tampoco escapó de la sorna del bufón Bienvenido "Vengo a pincharles el alma, enfádense, frunzan el sueño, griten, aprieten los dientes, lloren si hace falta, que el poder es un señor gordo y pesado, sentado en una silla frágil y destartalada, que se rompe cuando alguien grita basta, aunque le tiemblen la voz y las rodillas".
Y añadió que "sublevarse no es quemar el teatro, es negarse a aplaudir la mentira, es no agachar la cabeza cuando te pisan los sueños, es recordar que el escenario también es nuestro aunque no tengamos ni texto, ni focos. Rebélense con pensamiento, unión y una sonrisa, que el poder teme a quien piensa, odia al que une y tiembla con el que se ríe de sí mismo", instando a los asistentes a "ser malos como nunca lo han sido, porque cuando los actores secundarios despiertan el actor protagonista se pone nervioso, se olvida el texto y se va a llorar al camerino".
El propio Jesús Bienvenido se metió en la piel del poderoso e invitó al respetable a insultarle como si fuera el poder, mientras sonaba la presentación de la comparsa de Los del piso de abajo instrumentalizada.
El piropo
Y, como no podía ser de otro manera, tampoco faltó el piropo a este rincón del sur en el que "la mar" es su paisaje" y lo convierte en un "un modo de vida. Nacimos en un rincón rodeado de vientos que nos acarician y nos sacuden, a veces nos calman y nos enloquecen en el mayor de los casos. La tierra donde la marea igual que trae se lleva la pena. La tierra donde rondaban los fenicios y romanos cuando otros aún no sabían ni atarse las sandalias. Una tienda que nos hace sentirnos dichosos y, sobre todo, bienaventurados".
Fue entonces cuando llegó otro de los momentos mágicos de la noche con la aparición de nuevo en escena de Miriam Ballesteros y Brenda García, que interpretaron Bienaventurados, uno de los grandes himnos de la comparsa más sonada y recordada del gaditano: Los Santos.
Otra de las perlas que dejó Bienvenido tuvo como protagonista a la calle, a la que llamó "maestra sin título y madre de todo", que enseña que "la palabra dada vale más que la moneda falsa". Que "cría a gente sencilla, como madre de mano dura y corazón grande. Enseña a compartir el pan duro, a defender el nombre del barrio, a reírse del desastre antes de dejarse arrastrar por él y a curar las heridas, las brechas y arañazos y haciendo de tripas corazón para seguir hacia adelante con la cabeza alta".
Calle de "pregones y de juego" en la que se forjaron "las amistades más recias". Por eso, "nos gusta tanto disfrutar el Carnaval en la calle, mejor que en otro lugar".
Todo ello dio pie a una nueva interpretación de otras de sus creaciones más sonadas: Callejero, tú sabes que yo soy callejero de Los Santos. En esta ocasión le acompañaron en el escenario Modesto Barragán y el isleño Manolo Casal.
La noche fue deparando sorpresa tras sorpresa, pellizco tras y pellizco y uno de ellos llegó cuando toda la comparsa, acompañada de la Orquesta Caballati, interpretó otro de los pasodobles que ha quedado grabado en la memoria del Carnaval. Sentadito a la orilla del mar de su comparsa La Comunidad.
El camino
En el tramo final de su intervención, Jesús Bienvenido habló de la importancia del camino. "La vida es el camino y no la meta. La vida no es el cofre al que se llega tras la larga jornada, sino la jornada misma. No es el puerto, sino la travesía. Es el crujir de la nave, el viento en la cara e incluso el mareo que nos hace besar la borda".
Definió la vida como una "comedia en tres actos". En el primero "creemos saberlo todo"; en el segundo "dudamos que cuánto sabíamos"; y en el tercero "reímos de lo necios que hemos sido en los dos primeros actos".
"Así que conviene reír desde el comienzo, que no sabemos cuándo caerá el telón, ni quién apagará las candijelas. Dad gusto al presente, al manjar compartido, al amigo que escucha, al amor que suspira, al tropiezo que enseña, que más vale camino saboreado que un destino que nunca llega. Al fin y al cabo, señores y señoras mías, no somos más que polvo, pero polvo que ríe, que canta y danza mientras que el viento nos da forma. Pedid que vuestro viaje a Ítaca sea dilatado, colmado de aventura y aprendizaje...".
Con Camino a Ítaca de El Balsero y la guinda que supuso el final del popurrit de Las ratas cerró su magistral lección de Carnaval y de vida como él la entiende y que a nadie deja indiferente, tanto por un lado como por el otro. Un final que dio paso al Chupinazo Oficial del Carnaval de La Isla 2026.