Susto en La Mallorquina: se derrumba parte del techo

La zona afectada es la del antiguo despacho de dulces, una de las más concurridas por la clientela de este establecimiento histórico hasta que en julio fuera clausurado 

Así ha quedado la antigua zona del despacho de dulces tras el suceso | Información
Así ha quedado la antigua zona del despacho de dulces tras el suceso | Información

Pasaban las doce del mediodía cuando un fuerte estruendo en pleno centro hacía saltar todas las alarmas. El resultado era visible desde exterior del propio establecimiento comercial afectado gracias a la cristalera de la fachada. Parte del techo del interior de la histórica cafetería La Mallorquina, clausurada el pasado mes de julio, se derrumbaba en un suceso que, afortunadamente, se saldaba sin daños personales. El desenlace hubiera sido muy distinto si este episodio llega a suceder antes del verano.

La parte afectada ha sido la zona del antiguo despacho de dulces, una de las estancias más confluidas por los clientes, como podían comprobar los numerosos curiosos que congregaban junto al popular negocio de la plaza de la Iglesia, en pleno corazón de la calle Real, ante la presencia de agentes de la Policía Local y los bomberos.

Detalle de la zona afectada | Bomberos.
Detalle de la zona afectada | Bomberos.

Una vez en el lugar, y junto a los técnicos municipales de Urbanismo, los agentes del cuerpo de bomberos certificaban que junto a los ladrillos también se habían caído cuatro vigas, el relleno del techo y el suelo de la planta superior, dejándola al descubierto, aunque desocupada.

Ante la dimensión de lo ocurrido, la finca quedaba clausurada y acordonada por seguridad hasta que no sean reparados los daños, dado que la cristalera principal ha resultado "abombada con peligro".

En total, el parque de bomberos de San Fernando tuvo que movilizar una dotación de seis efectivos y tres vehículos: una autobomba urbana ligera (P-40), una autobomba urbana pesada (U-36) y un vehículo de mando (M-46). 

Era finales de julio cuando el cartel "Cerrado por vacaciones", que más tarde fue sustituido por el que luce actualmente, "Cerrado por jubilación" en plena temporada alta y durante demasiados días ponía en alerta a clientes y vecinos de San Fernando. Finalmente, la Delegación Territorial de Salud y Consumo de la Junta confirmaba el cierre "voluntario" del popular establecimiento por “incumplimientos calificados como graves” por agentes de Salud Pública en dos inspecciones.

En concreto, Consumo apuntaba a la "falta de mantenimiento de la temperatura en los productos, además de otras deficiencias de limpieza, equipos y registros de elaboración", entre otra larga lista

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