La Agricultura de La Algaida aguanta bien las 'embestidas' del temporal
Los campos de cultivo de La Algaida han aguantado bien las últimas ‘embestidas’ de agua y también de viento que han estado presentes en los últimos días en esta zona de Sanlúcar de Barrameda. Un pasado fin de semana que dejó más de 70 litros de agua por metro cuadrado en La Colonia pero tanto tiempo sin llover en los últimos meses propició que la superficie empapara bien el agua. No ha llovido en exceso en poco tiempo y esta situación alivió la situación.
Lo típico en este rincón de la Ciudad de la Manzanilla. Lagunas en la Calle Central y en la Carretera que une a Bonanza con La Algaida. También en las Calles Laterales. Un punto ya habitual, el Campo de Fútbol Doro Stadium, donde una gran laguna de agua provoca conducir tomando precauciones. La misma situación de hace muchos años. Precipitaciones que han coincidido con la Campaña de la Zanahoria, que tantos puestos de trabajo crea en la Ciudad de la Manzanilla.
El presidente de la Comunidad de Regantes de La Algaida, Antonio Lara, manifestó a Sanlúcar Información que “el 2025 no ha sido un buen año, ni por lo precios no por el agua. Mucho calor y poco agua. Hemos sufrido restricciones. Del 100% hemos pasado al 75%”.
Los Canales de Desagüe y el de Martín Ruiz se encuentran en un buen estado y han evacuado bien el agua.
La entidad agrícola anuncia que el día 18 de diciembre, a partir de las 20.00 horas , celebrará una Asamblea para tratar el Presupuesto del 2026. Será en la Sede de la Comunidd de Regantes de La Algaida.
Antonio Lara, que lleva más de 13 años como presidente de la Comunidad de Regantes de La Algaida tras suplir en el cargo a José Romero, espera que “siga lloviendo pero si hacer daño. Lo que hace falta es que llueva en los embalses, como siempre digo. Más daño hace muchas veces el viento que el agua. La agricultura da de comer a mucha gente, tanto a la hostelería como a muchas familias en sus casas”.
Lo que está claro es que muchas familias viven de las productividad de las cosechas en los campos de cultivos. Y así seguirá siendo.