San Fernando vive un Miércoles Santo de contrastes y calles abarrotadas

La Hermandad del Gran Poder | Aurora Marín.

El barrio de la Bazán vive intensamente la salida de la cofradía del Gran Poder en una tarde soleada, la antítesis a la del pasado año 

A las 16.45 horas se abrían las puertas de la iglesia de la Sagrada Familia. La Agrupación Musical Ecce Mater de Cádiz acompañaba los primeros compases de Jesús del Gran Poder en su barrio de la Bazán. Como viene siendo habitual en los últimos años, son dos las bandas con el paso de Jesús, incorporándose a mitad del recorrido la Agrupación Musical Cristo de la Clemencia de Jerez.

Tras unos mecíos lentos en la salida al compás de la marcha, el paso pronto alcanzó el ritmo necesario para adentrarse en el corazón de la Isla. Más de 400 hermanos arroparon a sus titulares en la tarde-noche de este Miércoles Santo. La Banda de Música de la Hermandad del Nazareno acompañaba el paso de palio en un largo itinerario de más de ocho horas. Grandes momentos se vivieron por el puente del Gran Poder, la calle Ancha y la plaza Sánchez de la Campa, puntos donde la cofradía encuentra siempre un gran respaldo del público.

La tarde cambió de ritmo con la salida de la Hermandad de la Vera Cruz, de gran dificultad debido a las dimensiones de la puerta de su capilla. La señera plaza del Santo Cristo se llenó, como cada año, para ver al titular del barrio. El paso de misterio iba con la Banda de Música de San José Artesano. La Hermandad de la Vera Cruz es la única que realiza estación de penitencia en la Iglesia Mayor, adentrándose todo el cortejo en el primer templo isleño.

La Orden Seglar de los Siervos de María puso otra nota de sobriedad en las calles de La Isla. El Cristo de la Buena Muerte, obra del imaginero isleño Alfonso Berraquero, procesionó a hombros de sus hermanos, imagen característica de esta corporación. Tras Él, su madre, la Virgen de los Dolores, en un paso de templete, hoy único en San Fernando, que recuerda a los de principios del siglo pasado. Su paso por el callejón de Ánimas o la calle Ancha dejó estampas incomparables, acompañado por la capilla musical Lignum Crucis.

Este año, además, su salida contó con la presencia del administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Monseñor Ramón Darío Valdivia Jiménez, quien posteriormente también daría una levantá al Cristo del Gran Poder y a la Vera Cruz a su paso por la Iglesia Mayor. Ha estado acompañado por Rafael Guerrero, delegado de Hermandades y Cofradías.

Desde el Consejo de Hermandades y Cofradías de San Fernando, a través de sus redes sociales, se agradecía a Valdivia Jiménez su presencia, considerándola un signo de cercanía y apoyo a las hermandades y cofradías isleñas, compartiendo instantes de oración, encuentro y fraternidad con todos los hermanos y fieles congregados en este día tan especial. Una visita que “viene a reforzar los lazos de comunión con la Iglesia diocesana y a poner en valor el papel fundamental de nuestras corporaciones en la vida espiritual y social de San Fernando”.