Viernes Santo de recogimiento, luto y oración en la Semana Santa isleña

Viernes Santo en San Fernando. | Aurora Marín.
Viernes Santo en San Fernando. | Aurora Marín.
Viernes Santo en San Fernando. | Aurora Marín.
Viernes Santo en San Fernando. | Aurora Marín.
Viernes Santo en San Fernando. | Aurora Marín.
Viernes Santo en San Fernando. | Aurora Marín.
Desamparados, Santo Entierro y Soledad protagonizaron una nueva jornada plena de hermandades en la calle

La Hermandad de los Desamparados se echó a la calle a las 18:30 horas desde su capilla. El imponente Cristo de la Sangre, obra de Alfonso Berraquero, iniciaba su caminar por las calles isleñas, portado por la cuadrilla de cargadores de José de la Cruz y acompañado por la Banda de Cornetas y Tambores Jesús Despojado de San Fernando.

María Santísima de los Desamparados salía poco después, siendo este año portada por la cuadrilla de la Hermandad de Jesús Nazareno, y acompañada musicalmente, como es habitual, por la Banda de Música de la hermandad nazarena.

A las 18:45 horas comenzaba la salida del Santo Entierro, que en poco más de una hora alcanzaba el centro de San Fernando. Abrían el cortejo dos secciones de niños carmelitas, seguidas del resto de penitentes ataviados con el clásico ruán o percalina. Se distinguían claramente dos cortejos: el de ida y el de vuelta, este último una vez que las representaciones civiles y militares se retiran tras el paso por Carrera Oficial.

El General de División del Cuerpo de Infantería de Marina, José Luis Souto Aguirre, Comandante General de la Infantería de Marina, presidió la representación militar en nombre de Su Majestad el Rey Felipe VI. Por su parte, la alcaldesa Patricia Cavada encabezó la representación de la Corporación Municipal.

El paso de palio de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad lucía las clásicas jarras de claveles blancos en formas cónicas y bicónicas, acompañado por la Banda de San José Artesano.

La Hermandad de la Soledad realizaba su salida desde la Iglesia Mayor a las 19:30 horas, con un gran ambiente en la plaza para contemplar a esta señera corporación. Un magnífico friso adornaba el paso del Santísimo Cristo de la Redención. La Virgen de la Soledad salía poco después, portada por la Asociación de Jóvenes Cargadores Cofrades y acompañada por la Banda de Música Maestro Agripino Lozano. La espléndida noche permitió que luciera en todo su esplendor su candelería completamente encendida.