Aagesen solicita a la Junta una garantía ambiental tras la apertura del expediente de expropiación de la Mina de Aznalcóllar
La ministra encargada de la Transición Ecológica y Demográfica de España, Sara Aagesen, instó a la Junta de Andalucía a garantizar que "cualquiera de las actuaciones que emprendan se haga con la máxima garantía ambiental" en relación con el inicio del proceso de expropiación de terrenos destinados al colector que transportará los vertidos de la Mina de Aznalcóllar.
En una rueda de prensa celebrada en Vejer de la Frontera (Cádiz), la ministra enfatizó que la competencia recae "al 100% de la Junta de Andalucía" y reiteró su solicitud de que todas las acciones emprendidas mantengan "la máxima garantía ambiental".
Asimismo, Aagesen confirmó el inicio del expediente de expropiación forzosa para el tramo de 30 kilómetros que llevará agua desde la mina hasta el río Guadalquivir. La reactivación de la mina está a cargo de la alianza entre Grupo México y Minorbis, una filial de Magtel que ya ha obtenido la autorización para el proyecto de explotación.
Proceso y Rigurosidad en la Explotación
El consejero Jorge Paradela defendió ante la comisión de Industria, Energía y Minas del Parlamento andaluz el "proceso enormemente riguroso y exigente" seguido para otorgar la autorización de la nueva explotación del yacimiento aznalcollero de Los Frailes. Detalló que la autorización ambiental unificada requirió de "más de seis años y cuatro meses" de tramitación y gestión, mientras que el permiso de aguas tomó "dos años y medio".
Paradela subrayó que la reactivación de la mina, autorizada "27 años después del terrible accidente" causado por la fractura de la balsa de metales pesados, cuenta con "la mejor tecnología disponible y los parámetros técnicos más exigentes de la legislación aplicable". Además, mencionó la implementación de una nueva depuradora como parte del proyecto.
El consejero también destacó que el proyecto es completamente nuevo, contemplando una mina subterránea en lugar de a cielo abierto. No se emplearán balsas de residuos; en su lugar, parte de los desechos del tratamiento del mineral se reutilizarán como relleno dentro de la mina y otro se depositará en una de las antiguas cortas mineras para fines de restauración.
Especialmente relevante es que, en la fase previa a la nueva explotación, se realizarán "4.465 analíticas" del agua en el área, con "más de 1.000 al año" durante la etapa de operación. Además, se llevarán a cabo "miles" de pruebas en el "medio receptor", es decir, en el río, para monitorear la calidad del agua e "interrumpir" el vertido si es necesario.
Ecologistas Insiste en Advertencias por "Contaminación"
Ecologistas en Acción manifestó que la propuesta implica "verter un total de 85.520 millones de litros de aguas contaminadas con metales pesados durante 18 años y medio, frente al estadio de la Cartuja", dirigiéndose al Estuario del Guadalquivir y afectando una zona declarada como Área de Especial Conservación dentro de la Red Natura 2000. Tanto la Administración andaluza como las empresas promotoras del proyecto niegan este extremo.
El colectivo calificó la decisión como "irresponsable, temeraria y contraria al interés general de la ciudadanía andaluza", advirtiendo que el consejero de Industria, Energía y Minas, Jorge Paradela, "no se ajusta a la realidad cuando asegura que el proyecto de reapertura no dispondrá de ninguna balsa de residuos".