Dos trabajadores de la cárcel de Morón resultan heridos al impedir un suicidio

Cárcel de Morón de la Frontera. | Europa Press.
Los funcionarios recibieron "varios puñetazos", recibiendo uno de los dos lesionados un golpe en el tabique nasal

En el centro penitenciario Sevilla II, situado en Morón de la Frontera, dos funcionarios resultaron heridos durante una intervención en una celda de régimen cerrado. La acción se realizó para prevenir que un interno pusiera en peligro su propia integridad física.

Según informaron fuentes del ámbito penitenciario a Europa Press, el suceso tuvo lugar el pasado sábado cuando los equipos encargados del régimen cerrado se dirigieron al módulo con el propósito de evitar que el preso comprometiera su vida.

  1. Detalles del incidente
  2. Reacciones de la APFP
  3. Solicitudes al Ministerio del Interior

Detalles del incidente

La Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP) confirmó en un comunicado que los empleados afectados recibieron "varios puñetazos", y uno de ellos sufrió un golpe en el tabique nasal.

"Con gran profesionalidad y la fuerza física necesaria, los funcionarios presentes lograron reducir al interno", señaló el sindicato. Ambos trabajadores fueron atendidos por el servicio médico del centro y posteriormente trasladados a urgencias.

Reacciones de la APFP

La APFP manifestó su preocupación por el "buenismo de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias" ante el aumento de agresiones y la disminución del respeto hacia el ordenamiento jurídico y la figura del funcionario de prisiones, quien según la asociación, "carece de la condición de agente de la autoridad".

El sindicato destacó la creciente violencia y la falta de reconocimiento adecuado para los trabajadores penitenciarios, lo que incrementa los riesgos a los que se enfrentan diariamente.

Solicitudes al Ministerio del Interior

Ante esta situación, la APFP ha exigido al Ministerio del Interior la creación de un estatuto específico para los funcionarios de prisiones, el reconocimiento de su profesión como de riesgo y la condición de agente de autoridad.

Además, han solicitado la modernización de los medios coercitivos con la incorporación de pistolas taser, un aumento de las plantillas para adecuarlas a las necesidades reales de los centros penitenciarios y una actualización salarial que equipare los sueldos con los de Cataluña.