La familia de la menor suicidada tras acoso escolar tomará medidas legales

El tío de Sandra, Isaac Villar.
Tomará "todas las medidas legales necesarias" tras considerar que el colegio Irlandesas Loreto "no actuó" frente a las denuncias de acoso escolar presentadas previamente.

La familia de Sandra, la joven de 14 años que este miércoles se precipitó desde un balcón en la calle Rafael Laffón de Sevilla, ha anunciado este viernes que tomará "todas las medidas legales necesarias" tras considerar que el colegio Irlandesas Loreto, en el que se encontraba escolarizada la menor, "no actuó" frente a las denuncias de acoso escolar presentadas previamente.

Tras una concentración en el barrio en apoyo a la familia, su tío, Isaac Villar, ha confirmado que la madre había presentado dos avisos formales al centro, acompañados de informes psicológicos, sin que se recibiera "ninguna respuesta" ni se activaran protocolos adecuados para proteger a la alumna.

El tío de Sandra, Isaac Villar.

"No hemos tenido ninguna respuesta por parte del centro escolar y nada, es una impotencia enorme, porque no sabemos si, si se hubiera hecho algo, pues no estaríamos aquí", ha lamentado Villar.

Villar ha insistido en que familia de la menor había comunicado en dos ocasiones al colegio la situación de acoso que sufría la joven, una vez al inicio del curso anterior y otra justo antes de comenzar el presente curso escolar 2025-2026.

Dos denuncias por escrito, con informe psicológico

Ambas denuncias se realizaron por escrito y estuvieron acompañadas de un informe psicológico, ya que la menor estaba recibiendo ayuda profesional, pero según la familia, "no se ha tomado ninguna medida por parte del centro, ni se han puesto en contacto con la familia".

"La única medida que hay, más que medida, fue una petición que realizó mi hermana al centro, que fue que cuando iniciara el curso no coincidieran en la misma aula. Es lo que han hecho, que no coincidieran en la misma aula. Y dio igual porque seguían repitiéndose ese acoso", ha expresado Villar.

Según Villar, el acoso comenzó hace aproximadamente un año y afectaba especialmente a la menor en los meses previos al verano, momento en que decidió recibir ayuda psicológica.

Se trataba de un grupo de tres personas, aunque no ha querido trascender más en el número de implicados, que hacían su vida imposible, y aunque no coincidieran en el aula por petición de la familia, el acoso continuaba en el patio y en los pasillos, así como en algunas clases que compartían.

"Es el colegio del barrio, siempre hemos estado vinculado a él"

Durante la concentración celebrada frente a la vivienda de la menor, en memoria de la fallecida y en protesta por el acoso escolar, algunos familiares de alumnos del centro denunciaron otros casos de acoso, que según ellos fueron gestionados de manera deficiente.

Villar ha asegurado que, además del caso de su sobrina, no tenían conocimiento de otros incidentes en el colegio.

"Nosotros no teníamos conocimiento. De hecho, en este colegio, tanto mi hermana como yo realizamos algunas etapas educativas. Es el colegio del barrio, el de toda la vida y siempre hemos estado vinculados a él. La verdad es que no habíamos visto ni escuchado nada", han señalado.

Villar ha indicado que la policía estuvo presente el día en que ocurrió el suceso y que ha iniciado una investigación, que se mantiene abierta. "La policía estuvo aquí el día que ocurrió todo y bueno, han iniciado una investigación y de momento tienen la investigación abierta y ya está, estamos a la espera", han concluido.