Las lesiones atacan a los equipos sevillanos
Mientras que las enfermerías de Sevilla Fútbol Club y Real Betis Balompié se llenan con nuevos pacientes, el Gran Derbi sevillano está ahí, a la vuelta de la esquina.
Las agujas del reloj siguen su ritmo, sin esperar a nadie que esté en duda, por eso mismo los algodones van a estar más presentes que nunca, protegiendo a futbolistas como Lo Celso, que está descartado para el duelo europeo contra el Utrecht pero quiere llegar a la cita dominical, o Azpilicueta, que no juega desde el choque en el Metropolitano y sería un gran refuerzo para la defensa de Matías Almeyda.
Los descartes asegurados del conjunto verdiblanco son Pau López, que todavía no está recuperado de su rotura en del tendón del músculo plantar delgado, y Héctor Bellerín, dado que ayer se publicó su parte médico donde se indica su lesión en el sóleo de su pierna derecha.
Por otro lado, tanto Vargas como Januzaj abandonaron el césped del RCDE Stadium con severas molestias que ponen en seria duda su presencia en el Ramón Sánchez Pizjuán en la próxima jornada.
Por las caras que ambos futbolistas pusieron tras ser atendidos por los servicios médicos nervionenses, todo apunta a que no jugarán contra el Betis, al igual que Nianzou, a quien no se le espera hasta finales de diciembre. El que sí podría volver es Isaac Romero, quien ya regresó a los entrenamientos con el grupo a pesar de no ser convocado contra el Espanyol.
Por lo tanto, tanto el Pelado Almeyda como Manuel Pellegrini tendrán que tirar de imaginación para sacar su mejor alineación en el derbi.