El puente de la Variante 'dinamitó' una parte del patrimonio histórico isleño

Recreación virtual de los Sitios Históricos del Puente Zuazo. -
Las recreaciones virtuales ya aclaran cómo van a quedar, a expensas de los usos culturales y turísticos.
Son proyectos que vienen arrastrando desde hace treinta años y que nunca han terminado de ver la luz, lo que hace que la ciudadanía termine desconfiando de su realización y pierda el interés. Un interés que se recupera cuando es verdad que comienzan las obras y el ladrillo vista va dejando paso a lo nuevo y sepultando la causa de tanto desasosiego por la pérdida del patrimonio histórico.

Eso ha ocurrido con el castillo de Sancti Petri una vez que los ciudadanos han podido ver las obras de la primera fase casi terminada, y es hora de que se vayan haciendo a la idea de que los Sitios Históricos del Puente Zuazo van a ser una realidad muy pronto, habida cuenta de que la primera fase, la que abarca la recuperación del Real Carenero y las baterías defensivas que están en el término municipal de Puerto Real, está a las puertas de la licitación.

Era y es, como todo el mundo sabe, el proyecto estrella del Bicentenario que no estará terminado este mismo año pero que sí puede comenzar, lo que ya de por sí da alas a la esperanza de verlo terminado al completo y en uso, por cuanto no se trata sólo de salvaguardar las baterías defensivas y el Real Carenero en esta primera fase, sino de hacer que sirvan para algo más que para ofrecer un deprimente estado del poco cuidado por el patrimonio.

Esa primera fase, según la memoria del proyecto, consiste en la rehabilitación del conjunto de fortificaciones que conforman el sistema defensivo de la entrada a la Isla y rehabilitación del Real Carenero, vinculados a la actividad portuaria y de construcción naval en la Bahía de Cádiz, así como la excavación, recuperación y rehabilitación del dique de Pizarro, vinculado a la carpintería de ribera.

Fase de expropiación
Una de las cosas que hay que hacer y ya se ha procedido a iniciar son las expropiaciones oportunas y eliminar las chatarrerías existentes en la linde de Puerto Real, recuperando los perfiles del Caño de Sancti-Petri en la zona. También se dragarán los caños que sirivieron de foso a las baterías defensivas y se regenerará medioambientalmente el entorno, adaptando los caminos existentes en el Parque Natural como senderos peatonales sobre puentes.

Sin embargo y aunque esta recuperación del Real Carenero es de suma importancia, por cuanto supone contar también con un espacio físico para habilitar un centro de interpretación y otros equipamientos de tipo cultural y turístico, el gran desafío para los técnicos de Loggia es la rehabilitación del Puente Zuazo, un proyecto con el que Fran Toledo se ilusiona sólo hablar de él.

Quizá la calentura del Bicentenario haga pensar a más de uno que la recuperación de los Sitios Históricos es uno de esos proyectos que se ha sacado de la manga el Gobierno municipal para intentar acercar el chorro del dinero del Consorcio a San Fernando, amén de para recuperar parte de su historia. Pero no es así, ni mucho menos.

Desde hace treinta años
En 1980 el Ayuntamiento de San Fernando encarga la redacción de un proyecto para la restauración del Puente Zuazo y espacios adyacentes, aunque de todo lo proyectado, tan sólo se ejecutó la reconstrucción del ojo central y pequeñas intervenciones en la fábrica, principalmente cosidos de grietas.

La solución constructiva pasó por respetar el tablero existente en el puente, de hormigón armado. Así, se trataba, en realidad, de dar con una solución que reconstruyese, al menos visualmente, la unidad del conjunto del puente, rota precisamente en este tramo central desde la Guerra de la Independencia.

En este sentido, la dirección técnica optó por la construcción de dos arcos que ocultaran la visión de la placa y las vigas de hormigón existentes, y crear un perfil más actual que tuviera correlación con los arcos extremos. Por último, se construyó una imposta de coronación y el labrado de los pretiles, consiguiendo de este modo la unión de los estribos del puente. Esta intervención, cuanto menos acertada, ha creado una imagen distorsionada del verdadero Puente Zuazo, el puente renacentista.

Por si la negativa de las Administraciones a poner en marcha un proyecto más ambicioso para la zona no fuera bastante, en el año 1999 se inaugura la circunvalación de San Fernando y la construcción de un nuevo puente sobre el Caño de Sancti-Petri, liberando al Puente Zuazo del intenso tráfico, usándose tan sólo para la salida de la ciudad de San Fernando e incorporación a la nueva CA- 33.

Este puente, paralelo al histórico, y la carretera, han provocado nuevas alteraciones en el Sitio Histórico, dividiéndolo en dos zonas y fragmentando el murete defensivo entre la Batería de Alburquerque y la Batería de Ángulo, recuerda Fran Toledo en referencia a la memoria del proyecto. Y todo ello sin dejar que el tráfico siga castigando las vetustas entrañas del puente.

Seguirá sufriendo
Llueve sobre mojado en este tema y el nuevo proyecto de tranvía entre Chiclana de la Frontera y San Fernando, que discurrirá por el Sitio Histórico, también alterará estas baterías, pues la nueva calzada del tranvía pasará por encima de la Batería del Alburquerque y aunque se perderá un tercio de ella, será el tercio de enmedio. En esas están los políticos, intentando una solución que acabe por gustar a todos, aunque no parece que vaya a suceder.

En el último Pleno municipal, el Partido Popular, que ha levantado la bandera de la defensa de la batería de Alburquerque, pidió que se estudien acciones legales contra el trazado del tranvía que podrían, a todo lo más, retrasar el proyecto de ejecución, no sólo del nuevo medio de transporte, sino también de la segunda fase del proyecto global de recuperación de los Sitios Históricos.

Esto es, la reconstrucción del Puente Zuazo devolviéndolo a su primitiva imagen renacentista, que es lo que pretenden los técnicos y lo que se pretendía desde que el anterior delegado de Urbanismo, Fernando Rodríguez, pusiera el marcha la recuperación de la arquitectura defensiva de la Bahía de Cádiz a través del programa Almenasur.

Y es que si bien la recuperación del Real Carenero y de las baterías que conforman el sistema defensivo, aunque rota su integridad por el puente de la Variante, se puede comenzar a recuperar una vez que termine el proceso de expropiaciones y se licite la obra, la restauración del Puente Zuazo y del Caballero Zuazo, lo más importante y lo que está en el término isleño, dicho sea de paso, depende del tendido del tranvía. Y sólo después comenzarán las obras.

Mientras tanto se puede ir haciendo la intervencion en el medio físico, la limpieza general del área de intervención, la recuperación de los fosos defensivos mediante la excavación de los caños mareales del Sitio Histórico, así como restablecer los procesos y funciones ecológicas, y las interacciones bióticas y abióticas, con objeto de que se regenere el ecosistema, actualmente degradado.

Con esta intervención se da cumplimiento a los objetivos del Plan de Ordenación de Recursos Naturales y Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de la Bahía de Cádiz. Algo que también se está pidiendo a gritos.