Denuncian a un vecino de Molina de Segura por tener en su vivienda seis tortugas protegidas

La actuación se inició gracias a la colaboración ciudadana, cuando el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) fue alertado
La Guardia Civil investiga a un vecino de Molina de Segura. | Europa Press.
La Guardia Civil investiga a un vecino de Molina de Segura. | Europa Press.

La Guardia Civil mantiene abierta una investigación en Molina de Segura (Murcia) tras descubrir en el domicilio de un residente seis tortugas que están bajo protección legal o se encuentran en peligro de extinción, sin que el propietario pudiera justificar su procedencia, según confirmaron fuentes oficiales del cuerpo en un comunicado.

La acción de las autoridades se inició tras una denuncia anónima que alertó al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), indicando que un particular tenía varias tortugas en el jardín de su vivienda particular.

Una vez realizadas las inspecciones, se pudo identificar la residencia donde se procedió a la incautación de un total de seis ejemplares: tres hembras de tortuga mediterránea (Testudo Hermanni), un macho y una hembra de tortuga mora (Testudo Graeca) y una hembra de tortuga rusa (Testudo Horsfieldii). Al no poder demostrar la legalidad de la procedencia de estos animales, el propietario fue investigado por un posible delito contra la flora y fauna.

Protección y características de las especies

En el territorio español y en la Unión Europea, la tortuga mora está protegida de forma rigurosa; esta especie es considerada en peligro de extinción a nivel nacional y figura como vulnerable en la escala internacional. Además, está amparada por la Directiva de Hábitat europea, y su posesión como mascota está prohibida desde el año 2015.

Por su parte, la tortuga mediterránea, Testudo Hermanni, posee un importante estatus de protección, figurando como especie en peligro de extinción, tanto en el Catálogo Español de Especies Amenazadas como dentro de la Unión Europea (según la Directiva 92/43/CEE). Su resguardo también se basa en normativas internacionales como la CITES y la Convención de Berna, que impiden la captura de ejemplares en estado salvaje y regulan el comercio de aquellos procedentes de cautividad.

En cuanto a la tortuga rusa, incluida en el Apéndice II de la CITES, su comercialización está controlada y requiere que los individuos posean documentación que certifique su origen lícito, sea por crianza en cautiverio o importación legal. Aunque esta especie no figura dentro de las categorías de peligro o vulnerabilidad en el catálogo nacional español, la regulación vigente garantiza su seguimiento y control adecuado.

Destino de los ejemplares intervenidos

Los seis reptiles confiscados han sido trasladados y entregados al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre El Valle, ubicado en Murcia, donde recibirán la atención y custodia correspondiente.