Leonor inicia el camino para dominar el oficio de reina

La Familia Real preside el XXXIII Concierto Premios Princesa de Asturias. | Europa Press.
La hija mayor de los Reyes cumple 20 años y deberá decidir en los próximos meses los estudios universitarios que cursa

Este 31 de octubre, la princesa Leonor celebra su vigésimo cumpleaños mientras continúa inmersa en su formación militar en la Academia del Aire en San Javier, Murcia. Su horizonte educativo contempla el inicio de sus estudios universitarios, cuyo centro aún no ha sido confirmado.

Jaime Alfonsín, quien acompañó a Felipe VI en su transición desde Príncipe de Asturias hasta jefe de la Casa del Rey hasta febrero de 2024, recordó que "el oficio de reinar no se enseña en el bachillerato ni se aprende en la universidad".

Leonor completará este año el último curso de un recorrido por las Fuerzas Armadas que abarca el Ejército de Tierra, la Armada, incluyendo un crucero en el buque escuela 'Juan Sebastián Elcano', y finalmente el Ejército del Aire y el Espacio. Posteriormente, iniciará su etapa universitaria, tras haber cursado el Bachillerato Internacional en Gales durante dos años, etapa que también completó la Infanta Sofía. Esta última ya ha comenzado sus estudios de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en Forward College, con campus en Lisboa, París y Berlín.

En contraste, se espera que la heredera al trono continúe su educación en una universidad española, similar a la trayectoria seguida por su padre. Felipe VI se licenció en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid en 1993 y complementó su formación con asignaturas de Ciencias Económicas. Posteriormente, realizó un máster en Relaciones Internacionales en la Universidad de Georgetown, en Washington.

El preparativo para el trono

Durante su discurso al ingresar como académico de número en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas (RACMyP), Alfonsín subrayó que la princesa debe recibir una formación especial que le permita prepararse para el ejercicio del mandato real. Además, contará con la guía de su padre, quien fue príncipe heredero durante 46 años.

La princesa, asentada como heredera, debe desde la infancia "tener conciencia de lo que es y de lo que está llamada a ser, de lo que representa y de las responsabilidades que tiene y que tendrá en el futuro", según Alfonsín. Es fundamental que comprenda que "España es su destino personal e institucional" y que asuma la vocación de servicio a la nación, no simplemente como una alta funcionaria del Estado, sino como un proyecto de vida comprometido en toda su integridad.

Los valores que debe incorporar la futura reina

Además de interiorizar la delgada línea entre lo público y lo privado, la princesa debe cuidar tanto su entorno social como las amistades que la rodean. La formación en valores cívicos, humanísticos, morales y constitucionales es esencial para su desarrollo.

Asimismo, la futura reina debe profundizar en el conocimiento de la historia de España y dominar las lenguas oficiales del Estado. Leonor ya ha demostrado esta habilidad pública, por ejemplo, hablando en catalán durante la entrega de los premios Princesa de Girona.

Neutralidad política y ejemplaridad institucional

En su discurso, Alfonsín remarcó la importancia de la ejemplaridad para los cargos públicos actuales, destacando que implica transparencia, responsabilidad y capacidad para explicar las decisiones adoptadas. Sin embargo, hizo especial énfasis en que la futura reina debe respetar la neutralidad política de la Corona y mantenerse independiente de los poderes del Estado, pilares fundamentales de la Jefatura del Estado monárquica.

El papel del monarca es estrictamente representativo, sin intervención constitucional en asuntos políticos, lo que exige abstenerse de manifestar creencias personales o posiciones sobre temas de índole política.

Relación con las instituciones del Estado

El desempeño real también requiere gestionar con prudencia y autoridad la relación con los poderes estatales, particularmente con el Gobierno, manteniendo respeto, lealtad y colaboración institucional. Alfonsín insistió en que una monarquía parlamentaria no admite enfrentamientos públicos entre instituciones.

El monarca debe desempeñar su función en el marco que establece la Constitución, evitando influencias que presionen a la Corona para intervenir en la política activa del país.

Gestión de las presiones y la responsabilidad del liderazgo

El antiguo jefe de la Casa del Rey advirtió a la princesa sobre la necesidad de manejar el tiempo con prudencia, controlando impulsos y evitando reacciones precipitadas, lo que requiere iniciativa, intuición e instinto político. Destacó que la habilidad para no ceder ante presiones externas, actuar con serenidad y moderación es fundamental.

Para Alfonsín, la futura reina debe tener presente la historia sin estar condicionada por ella y mirar siempre hacia adelante. Entre las cualidades necesarias se encuentran la nobleza, dignidad y capacidad de escucha y comprensión para con todos.

Además, subrayó que la heredera debe ganarse una doble confianza: la de los ciudadanos y la de los partidos políticos, siendo consciente de la posibilidad de reformas constitucionales impulsadas desde las Cortes Generales, incluidas aquellas que podrían cuestionar la monarquía.

Finalmente, resaltó que la Corona es reconocida hoy como símbolo de la unidad de España. La princesa debe trabajar incansablemente por esa unidad, recorriendo todas las comunidades autónomas, fomentando el arraigo y evitando que ningún territorio se sienta marginado o abandonado por el Estado.