Once días de huelga de hambre de un policía local para exigir conciliación con sus nueve hijos

Policía de Parla en huelga de hambre. | Europa Press.

Comienza a tener mareos y pérdida de equilibrio

El agente de la Policía Local de Parla, Jorge Bravo, ha alcanzado ya los once días en huelga de hambre, protesta que mantiene para solicitar una modificación de su turno laboral que le permita la conciliación familiar. Bravo argumenta que necesita este cambio para poder ayudar a su esposa en el cuidado de sus nueve hijos, una petición que el Ayuntamiento todavía no ha concedido y cuya negativa comienza a afectar gravemente a su estado de salud.

Durante este periodo de huelga, el agente ha perdido hasta seis kilos, partiendo de un peso inicial de 74,8 kilogramos y situándose actualmente en 69 kilogramos. Según ha dado a conocer, experimenta mareos, debilidad física y episodios de falta de claridad mental. “Tengo mucha debilidad física, pero tengo también una máxima determinación”, ha manifestado Bravo, dejando claro que prolongará la protesta hasta que se llegue a una solución en su situación laboral o hasta “acabar hospitalizado”.

Bravo ha registrado una nueva solicitud para optar a una comisión de servicio en otro municipio que le ofrezca turno de noche, presentándolo como una solución provisional para los próximos dos años. Esta opción, según el propio agente, podría darle el margen necesario para la conciliación familiar que demanda.

El policía local había tratado previamente de resolver su situación a través de permutas, aunque estas iniciativas no prosperaron. El motivo es que el Ayuntamiento mantiene activo un expediente disciplinario contra Bravo por llevar en dos ocasiones a dos de sus hijos al trabajo al no disponer de otra alternativa. “Los llevé un espacio mínimo hasta que pudo recogerlos mi mujer”, explica. Según recuerda, casos similares en otros municipios, como Alcobendas o Las Rozas, no han conllevado mayores consecuencias para los policías implicados.

Sin embargo, en Parla, este expediente podría acarrear hasta tres meses de suspensión de empleo y sueldo. Además, el Consistorio sostiene que permitirle el cambio de turno solicitado podría perjudicar a otros miembros de la plantilla de la Policía Local.

Esta argumentación no convence al agente, quien recalca que el Consistorio le ha transmitido que no puede prescindir de su presencia porque “es un perjuicio que no pueden asumir”. No obstante, Bravo ha mostrado su sorpresa al presenciar cómo el alcalde de Parla anunciaba recientemente, a través de redes sociales, la incorporación de nuevos policías a la plantilla municipal.

Circunstancias excepcionales de la conciliación familiar en la Policía Local

La conciliación familiar representa un reto para muchos agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad, especialmente aquellos en situación de suma responsabilidad personal, como es el caso de Jorge Bravo, con nueve hijos a su cargo. La falta de flexibilidad en los turnos y las restricciones administrativas agravan la situación para quienes, como el agente de Parla, necesitan medidas de carácter extraordinario.

Durante los procesos internos, el expediente disciplinario al que se enfrenta Bravo podría implicar la suspensión de empleo y sueldo durante un periodo de hasta tres meses. Por otro lado, la opción de comisión de servicio en otro municipio supondría una solución temporal, aunque no definitiva, al problema de fondo que denuncia el agente.

Reacciones del Ayuntamiento y situación en otros municipios

El Ayuntamiento de Parla afirma que conceder un cambio de turno podría generar agravios comparativos con el resto de la plantilla y que la permanencia del agente es necesaria para el servicio. No obstante, la entrada de nuevos agentes a la Policía Local, según ha publicado el alcalde en redes sociales, suma un elemento de controversia y ha sido percibida por Bravo con incredulidad.

Paralelamente, según el agente, “algo similar ha pasado con otros compañeros en Alcobendas o Las Rozas, sin mayores consecuencias”. Este contraste entre municipios pone de manifiesto la diversidad de criterios aplicados por distintos consistorios a situaciones similares en materia de conciliación y expedientes disciplinarios dentro de las policías locales.