Once vehículos dañados en Zaragoza tras desprenderse la carga de un camión en plena circulación
Alarma a primera hora en la A-23, a la altura de Zuera. Varias planchas metálicas de gran tamaño aparecieron esparcidas por la calzada y el resultado fue inmediato: golpes, sustos y daños en cadena.
La Guardia Civil ha denunciado al conductor de un camión de una empresa de cerramientos de aluminio por realizar el trayecto Huesca-Tauste sin asegurar correctamente la carga. Lo que debía ser un transporte rutinario terminó afectando a hasta once vehículos.
Ocurrió sobre las 7.00 horas del pasado martes 13 de febrero, en el kilómetro 309 de la A-23. Varios conductores se toparon con las piezas metálicas en plena autovía, sin margen de reacción.
Planchas en la A-23 y once vehículos afectados
La Central de Emergencias de la Guardia Civil (062) recibió numerosas llamadas de ciudadanos que avisaban de varios siniestros viales. En el asfalto había planchas metálicas de gran tamaño, dispersas a lo largo de la autovía, y los impactos ya se estaban produciendo.
El balance de daños alcanzó a una decena de turismos y una furgoneta, según las comprobaciones realizadas tras los avisos. El punto exacto quedó situado en el término municipal de Zuera, en el kilómetro 309 de la A-23.
Ante la sucesión de incidencias, se movilizaron cuatro patrullas del Destacamento de Tráfico de Zaragoza. Al llegar, no se localizó al responsable en el lugar, por lo que se dio parte al Equipo de Investigación de Siniestros Viales del Subsector.
Las gestiones continuaron con apoyo de la central COTA para esclarecer el origen del material y cómo había terminado en la vía. La prioridad: identificar el transporte y evitar nuevos riesgos para el resto de usuarios.
Localización del camión y denuncia al conductor
Tras las indagaciones, los agentes comprobaron que la carga pertenecía a una empresa de cerramientos de aluminio. Esa misma mañana, la firma había comunicado la salida de tres transportes con planchas metálicas de ese tipo.
Finalmente, el camión caja del que se habría desprendido la carga fue localizado en un área de servicio de Villanueva de Gállego (Zaragoza). A partir de ese punto se reconstruyó el recorrido y el momento en el que se produjo la pérdida.
El conductor, según se pudo determinar, completó el trayecto por la A-23 desde Huesca hasta su destino en Tauste (Zaragoza). Allí se percató de que faltaba parte de la carga y decidió regresar por el mismo itinerario para intentar recuperarla.
Al no conseguirlo, se puso en contacto telefónico con su empresa y fue informado de que la Guardia Civil de Tráfico estaba tratando de localizarlo. En la inspección del vehículo, cuya titularidad correspondía a la misma empresa expedidora, se constató que transportaba planchas de aluminio de 6 metros de longitud similares a las que causaron los daños.
La carga, al no estar adecuadamente estibada, se precipitó en la vía por efecto del viento y la velocidad, cayendo el conjunto sobre la calzada de la A-23. Por estos hechos, la Guardia Civil denunció al conductor por circular sin asegurar debidamente la carga, generando un grave peligro para el resto de usuarios de la vía.