Piden 162 años de cárcel para un acusado de corrupción, elaboración de pornografía y abuso online de menores

El acusado en el juicio celebrado en la Sección Segunda de la Audiencia de Alicante | EP

La Fiscalía ha solicitado una condena de 162 años de prisión para un hombre acusado de múltiples delitos relacionados con la corrupción de menores, incluyendo la tenencia, elaboración y difusión de material pornográfico infantil, así como diversos abusos sexuales cometidos a través de videoconferencias. Según el ministerio público, el acusado habría abusado de once menores, solicitándoles realizar actos de índole sexual y exhibición a través de plataformas digitales.

El juicio, celebrado en la Sección Segunda de la Audiencia de Alicante, ha contado con la presencia del acusado, quien en una primera declaración negó su implicación en los hechos. Reconoció el acceso a páginas de videochat con dos cámaras, una para sí mismo y otra para una tercera persona, y admitió haber guardado algunas capturas de pantalla en Google Drive. Sin embargo, tras la exposición de pruebas y testimonios, el acusado expresó "perdón" a los peritos que evaluaron el material audiovisual, atribuyendo su conducta a problemas económicos y de alcoholismo, y afirmó que "siempre había respetado a los menores", asegurando no haber tenido intención de causar daño.

Durante el procedimiento, seis agentes policiales testificaron sobre el registro domiciliario efectuado el 18 de enero de 2022, en el que se incautaron discos duros, teléfonos móviles y analizaron intercambios de archivos mediante programas P2P. Los policías explicaron que al descargar un vídeo por Emule, éste quedaba disponible para otros usuarios, sin necesidad de que el acusado compartiera directamente el contenido. A través del análisis de archivos y búsquedas, se encontraron términos como "diez años" y múltiples contenidos con menores de 10 a 14 años.

Entre las evidencias se hallaron capturas de videochats en diversas plataformas donde aparecían menores desnudos y un hombre masturbándose frente a la cámara. Los agentes identificaron al acusado gracias a la coincidencia de elementos visibles como el batín y el aseo en el fondo. Además, en conversaciones registradas en un teléfono móvil los menores seguían las instrucciones del acusado, que se hacía pasar por un joven de 17 años. También se documentaron frases con peticiones sexuales dirigidas a las víctimas.

Argumentos de la defensa sobre la responsabilidad en los delitos

El abogado defensor afirmó que los delitos de corrupción de menores por tenencia, elaboración y difusión del material no se aplicarían, ya que "no hay dolo y no hay voluntad de descargar". Explicó que la distribución del contenido se produce automáticamente por el funcionamiento del programa informático y que "descargar un archivo no puede aplicar difusión o distribución".

En consecuencia, el letrado solicitó que se considere un "uso propio del material pornográfico" y que, en caso de condena, se aplique el concurso ideal de delitos. Además, pidió la supresión de uno de los cargos por no corresponder al número de víctimas indicado y cuestionó la identificación de la edad en ciertas imágenes, así como la existencia de actos de tocamiento en todas ellas.

La defensa también puso de relieve la indefinición temporal de algunos archivos y destacó que el acusado no tiene antecedentes penales ni hay víctimas menores que hayan comparecido en el juicio. Finalmente, sostuvo que no se puede equiparar un abuso sexual con penetración a otro cometido mediante tecnología y pidió que la condena se limite a los hechos que queden "claros".