La Policía arresta a la dueña de una joyería en Barcelona por comerciar con piezas robadas
El 22 de octubre pasado, los Mossos d’Esquadra arrestaron a una mujer que regentaba una joyería en el barrio del Eixample, en Barcelona, al considerarla presunta responsable de adquirir y comercializar piezas de joyería vinculadas a robos y hurtos. Las pesquisas apuntan a que la investigada actuaba dentro del circuito ilegal de objetos sustraídos.
Esta detención forma parte de un operativo en el que colaboraron activamente la Inspección de Trabajo de la Generalitat y la Guardia Urbana de Barcelona (GUB), responsables de incautar en dos ocasiones joyas que la sospechosa ocultaba en su sujeto—acompañadas por dinero en efectivo—para después revenderlas a otros negocios del sector, según detalló un comunicado oficial emitido por la policía catalana.
Seguimiento de joyas procedentes de robo
La investigación permitió verificar que las joyas confiscadas provenían de un robo con fuerza perpetrado en una vivienda de Cervera, en Lleida, durante el mes de junio. Además de las joyas, en dos inspecciones administrativas realizadas en agosto y octubre en los locales gestionados por la acusada, se intervino también una máquina utilizada para el tratamiento de la apnea del sueño, junto a más piezas de joyería sustraída.
Estas actuaciones contribuyeron a la compilación de indicios suficientes para avanzar en el caso, evidenciando la existencia, presuntamente, de una red que operaba sin emitir documentos oficiales de venta, facilitando así la comercialización ilegal de estos objetos.
Origen de las investigaciones
Las pesquisas comenzaron a inicios de julio cuando un hombre acudió a uno de los establecimientos para vender una joya robada y fue víctima del hurto de su teléfono móvil dentro del local. Esto levantó sospechas entre las fuerzas de seguridad, que iniciaron una investigación.
Durante las pesquisas se descubrió que uno de los responsables del negocio se encontraba en prisión, y tras profundizar en la investigación se pudo confirmar la existencia de esta actividad irregular. Asimismo, se comprobó que en el establecimiento no se entregaba ningún tipo de comprobante que justificara las transacciones comerciales.