“Que ninguna mujer vuelva a sufrir abusos”: las denunciantes de Julio Iglesias piden justicia
Dos mujeres han señalado a Julio Iglesias por presunta agresión sexual y han decidido llevar el caso ante la Audiencia Nacional. El paso no es menor: buscan que se investigue y que el foco público se ponga en lo que describen como abusos.
El motivo, según explican, va más allá de lo personal. El objetivo es claro: hacer "justicia" y empujar a que el silencio no vuelva a imponerse en situaciones similares.
El respaldo llega de organizaciones con peso internacional. Women's Link ha difundido testimonios y, junto a Amnistía Internacional, ha anunciado una comparecencia informativa para esta tarde.
Denuncias ante la Audiencia Nacional: el paso que lo cambia todo
Las dos denunciantes han explicado que la elección de la Audiencia Nacional responde a una decisión meditada. La meta, según sus palabras, es avanzar hacia la rendición de cuentas y evitar que se repitan situaciones de abuso.
En el relato difundido, la denuncia se presenta como un intento de abrir camino para otras mujeres. La intención declarada: que "ninguna mujer vuelva a sufrir este tipo de abusos" atribuidos al cantante.
Women's Link toma la palabra y anuncia rueda de prensa
La organización Women's Link ha emitido un comunicado con testimonios de ambas mujeres. En el texto, la entidad subraya que presta apoyo integral a las víctimas y sitúa el caso en un contexto más amplio.
Además, Women's Link y Amnistía Internacional han convocado para esta tarde una rueda de prensa. El objetivo anunciado es explicar la denuncia y aportar información sobre este tipo de casos en el ámbito internacional.
Rebeca y Laura: los mensajes que buscan romper el silencio
Una de las denunciantes, identificada con el nombre ficticio de Rebeca, detalla sus motivos en estos términos: "Hago esto por tres razones de justicia: la primera, por mí misma, por todo lo difícil que ha sido este proceso y por todo lo que he tenido que enfrentar para poder superarlo. La segunda, por las mujeres que trabajan en las casas de él, quiero decirles que sean fuertes, que alcen la voz, que recuerden que él no es invencible. Y la tercera, por mi país, para que algo así no vuelva a ocurrir y para que él entienda que no puede venir a hacer lo que quiera sin asumir las consecuencias".
La otra mujer, bajo el pseudónimo de Laura, concreta su propósito con una frase directa: "propósito es que ninguna mujer vuelva a sufrir este tipo de abusos por parte de él". Y añade, según el comunicado de Women's Link : "Quiero llevar el mensaje de que las mujeres somos victimas y sobrevivientes, no victimarias ni culpables".
Similitudes con otros casos y perfiles en vulnerabilidad
Según Women's Link, los testimonios de Rebeca y Laura podrían tener puntos en común con los de otras mujeres de América del Sur y del Caribe que habrían trabajado para el denunciado. La organización habla de posibles similitudes en las experiencias relatadas.
La ONG también describe un perfil compartido por las denunciantes y otras posibles sobrevivientes: mujeres latinas jóvenes, racializadas y en situación de vulnerabilidad, con una alta dependencia del salario por sus circunstancias económicas y sociales.
La directora ejecutiva de Women's Link, Jovana Ríos Cisnero, enmarca lo denunciado en un plano estructural. Afirma que "los hechos denunciados por Rebeca y Laura deben analizarse en el marco de estructuras sistémicas de opresión y abuso".
En su valoración, "es común que estas estructuras se reflejen en dinámicas de violencia sexual, racismo, colonialismo y extractivismo de los cuerpos y vidas de mujeres. Forman parte de un sistema que deshumaniza a las mujeres racializadas y les niega su derecho a vivir libres de violencia y discriminación".
Para Women's Link, el problema se agrava cuando no se actúa: "el silencio y la desestimación usualmente perpetúan estas prácticas". La entidad sostiene que al contar sus historias, "Rebeca y Laura buscan visibilizar cómo operan estos sistemas y a quiénes impactan".
Amnistía Internacional España se suma y reclama investigación
Tras conocerse los hechos, Amnistía Internacional España (AI) ha decidido apoyar a las denunciantes y pide que se investigue. La organización recuerda que sus investigaciones en distintos países apuntan a un patrón repetido: las víctimas de violaciones de derechos humanos son, en muchos casos, mujeres migrantes, racializadas y procedentes del sur global.
AI añade que, en los sectores estudiados, estas situaciones de explotación no deberían verse como episodios sueltos. Las define como "condiciones laborales montadas sobre una estructura que resta valor a la vida y al trabajo de las mujeres".
La directora adjunta de Amnistía Internacional España, Ana Rebollar, lanza una advertencia: "La violencia ejercida por empleadores contra trabajadoras remuneradas del hogar es una grave violación de derechos humanos. La falta de protección efectiva coloca a estas mujeres en una situación de extrema vulnerabilidad que los Estados no pueden seguir ignorando".
La organización también denuncia el impacto de los sistemas migratorios. Según AI, "exacerben cada vez más la dependencia de las personas migrantes de su empleador, al ligar la autorización para residir en el país a ese contrato laboral, aumentando con ello el riesgo a estas situaciones de explotación y trata".