La familia de un vecino de Torredelcampo protesta ante el Hospital de Jaén para exigir una operación urgente

La familia de un vecino de Torredelcampo protesta ante el Hospital de Jaén para exigir una operación urgente.
Los allegados de José Chica Ortega se concentraron  para reclamar una intervención inmediata tras meses de empeoramiento por un tumor en el recto

A las puertas del Hospital Universitario de Jaén, entre miradas cansadas y gestos de impotencia, la familia de José Chica Ortega alzó la voz este día 26 para pedir lo que consideran una urgencia vital: una intervención quirúrgica inmediata. José, vecino de Torredelcampo, convive desde noviembre con un tumor en el recto que, según denuncian sus allegados, no ha dejado de crecer mientras el calendario avanzaba más rápido que las respuestas médicas.

“Cada día está peor”. Es la frase que más se repite entre quienes lo acompañan. Desde el diagnóstico, su estado se ha deteriorado progresivamente. El dolor, explican, se ha convertido en una constante, hasta el punto de obligarlo a acudir en numerosas ocasiones al servicio de Urgencias. Allí, aseguran, siempre escucharon la misma respuesta: que no era posible operar de forma inmediata mientras el tumor no presentara fisuras, y que debía incorporarse a la lista de espera.

Volvía entonces a casa con analgésicos y con la incertidumbre como único pronóstico.

Pero el pasado 22 de enero todo cambió. Una prueba TAC reveló la aparición de microfisuras y un crecimiento acelerado del tumor. Para la familia, aquello significaba que se había cruzado la línea que durante meses les habían marcado como condición para una cirugía urgente. Con el informe en la mano regresaron al hospital, convencidos de que esta vez la respuesta sería distinta.

No lo fue.

Según relatan, el personal sanitario volvió a indicarles que debían esperar hasta febrero para la intervención. Una espera que, para ellos, ya no es solo administrativa, sino un riesgo real para la vida de José.

Los familiares están respaldados por el alcalde de Torredelcampo, Javier Chica, así como por el Ayuntamiento, que mostraron públicamente su apoyo a la familia y su preocupación por la situación sanitaria del vecino.

Por eso decidieron salir del silencio de las salas de espera y situarse en la entrada principal del hospital, con pancartas improvisadas y un mensaje claro: su familiar necesita ser operado ya.

La movilización no busca únicamente una fecha en el quirófano. Pretende, dicen, que se escuche a quienes viven la enfermedad desde dentro, lejos de los despachos y de los protocolos. Mientras tanto, José Chica Ortega continúa esperando. Esperando a que llegue una llamada, una decisión médica, un cambio que detenga el avance del tumor y devuelva algo de tranquilidad a una familia que, desde Torredelcampo, se ha visto empujada a convertir el dolor en protesta pública.