Pescadores de Caleta de Vélez paran su actividad por las nuevas normas europeas
El Puerto de Caleta de Vélez cuenta con cerca de 90 embarcaciones de distintos artes. Este lunes, la flota de arrastre, compuesta por 22 barcos, ha detenido su actividad como medida de protesta ante las nuevas medidas de control a la pesca impuestas por la Unión Europea. “No quieren a pescadores, quieren a oficinistas”, han criticado, dejando los barcos amarrados para visibilizar su malestar.
En el muelle permanecieron alrededor de 30 pescadores y media docena de embarcaciones sin faenar. Los armadores explican que, desde la aplicación de las modificaciones del Reglamento 2023/2842 el pasado 10 de enero, se han endurecido los requisitos del Diario Electrónico de Abordo (DEA) para todos los buques de 12 o más metros de eslora, independientemente del arte utilizado.
Entre las novedades, se exige comunicar la llegada al puerto con cuatro horas de antelación y se elimina la anterior tolerancia de 50 kilos por especie, obligando ahora a declarar todas las capturas desde el primer kilogramo, con un margen del 20%. El incumplimiento puede acarrear sanciones graves.
David Pendón, patrón de tres embarcaciones del puerto, resume el sentir del sector: “No es normal estar todo el rato pendiente del ordenador notificando cuánto hemos cogido; si capturas 30 especies, no puedes saber a ojo lo que pesa cada una”. En la misma línea, David Martín, marinero de un arrastrero dedicado a la gamba, apunta la dificultad práctica del aviso previo: “Salimos a las seis de la mañana y terminamos sobre las cinco de la tarde; tendríamos que avisar a las 13:00 sin saber aún lo que llevamos”.
Sobre la declaración desde el primer kilo, Eduardo, también tripulante de arrastre, critica que el margen real sea mínimo: “El 20% son 200 gramos; el error permitido es mucho menor que cuando había 50 kilos”. A estas dificultades se suma el impacto en el relevo generacional. “Aquí quedamos dos o tres jóvenes; con estas restricciones, las ganas de entrar al sector desaparecen”, señala Martín. Rafi, patrón veterano, añade: “Tal y como está ahora, no lo quiero ni para mis hijos ni para mis nietos”.
Los pescadores coinciden en que las normas “las ponen quienes no conocen la realidad del mar” y advierten de que paros como el de este lunes buscan “que nos escuchen”, ante el temor de que “se estén cargando la pesca en España”. Parte de estas declaraciones fueron recogidas por Málaga Hoy, medio con el que habló el sector durante la jornada de protesta.