Los linces ibéricos toman posesión del valle del Ebro

El Gobierno de Aragón ha abierto este lunes las puertas del cercado de presuelta en el que han permanecido los dos primeros ejemplares reintroducidos en la comunidad autónoma
Uno de los linces, tras cazar un conejo | Gobierno de Aragón
Uno de los linces, tras cazar un conejo | Gobierno de Aragón

El Gobierno de Aragón ha procedido a la apertura del cercado de presuelta en el que han permanecido los primeros dos linces ibéricos reintroducidos en la comunidad, Windtail y Wynx. A partir de este momento, ambos ejemplares quedan en libertad para explorar y ocupar el hábitat que decidan, tras un periodo de aclimatación que ha demostrado su adecuada marcha.

Durante varias semanas, estos linces de un año han permanecido en un recinto especialmente diseñado de 18.000 metros cuadrados, con más de cuatro metros de altura. Este espacio ha servido para facilitar su adaptación al entorno natural y para el aprendizaje de la caza del conejo, principal presa de la especie, en un entorno controlado.

El comportamiento observado durante este periodo ha sido positivo tanto en la adaptación al medio natural como en la interacción entre ambos ejemplares, según ha comunicado el Gobierno de Aragón. Con la apertura del cercado se inicia ahora una etapa en la que los animales realizarán desplazamientos exploratorios a grandes distancias, completando su proceso de adaptación a la vida en libertad y eligiendo un territorio estable.

Nuevas parejas para fortalecer la población

Este proyecto de reintroducción continúa con una segunda liberación prevista para el 29 de abril. En esta fecha se procederá a soltar una nueva pareja compuesta por Worbi, un macho procedente de Zarza de Granadilla (Cáceres), y Waka, hembra del centro de cría de El Acebuche en Doñana. Ambos provienen de programas de cría en cautividad coordinados por el Organismo Autónomo Parques Nacionales, bajo el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

El protocolo de liberación para esta segunda pareja seguirá el mismo proceso que el de los primeros ejemplares. El objetivo es completar la liberación de las cuatro parejas previstas, tal como ha autorizado el grupo de trabajo del lince ibérico, con la finalidad de asegurar una población estable y viable en el medio natural.

Características del hábitat seleccionado y seguimiento ambiental

La zona elegida para la reintroducción abarca 27.500 hectáreas situadas en la cuenca del Huerva, un territorio validado por el grupo de trabajo del lince ibérico por su adecuada disponibilidad de hábitat y la elevada densidad de conejo. Además, el 70% de esta superficie forma parte de la Red Natura 2000, combinando áreas de matorral, pinares y cultivos tradicionales de secano, un entorno idóneo para la recuperación de la especie.

Durante el periodo de estancia en el cercado de aclimatación, el equipo técnico del Gobierno de Aragón ha supervisado cuidadosamente el estado de los ejemplares. A partir de ahora, el seguimiento se intensificará mediante el uso de collares GPS y señales de radio para determinar sus movimientos, asentamientos y comportamiento en libertad.

Este control permitirá identificar las zonas de asentamiento para implementar mejoras en el hábitat, incluyendo la instalación de pequeños bebederos que benefician a diversas especies, así como medidas preventivas para evitar atropellos. También se adoptarán precauciones como la instalación de rampas y escalas en balsas de agua para minimizar el riesgo de ahogamientos.