Mar andaluz
Con el 28F asomándose tras la esquina y toda la Junta de Andalucía y su presidente, Juanma Moreno, reseteándose en modo andalucismo férreo, la duda que circula por los pasillos empedrados de San Telmo a tenor del clima electoral -sondeo de Social Data publicado por Publicaciones del Sur de 2.400 encuestas con el sumatorio de las ocho provincias andaluzas- es si mantendrá las elecciones en su fecha como todo el mundo de su cercano entorno cree por aquello de que no es dado a precipitarse en casi nada o, por contra, se va a dejar llevar por el aroma a mayoría absoluta y convocará para celebrar fiesta de urnas en mayo, sea el 10 o el 31. La duda florece tanto en su entorno como en las otras formaciones, que más están en la idea de adelanto. Dicho lo cual,
Uno. La marca Juanma Moreno está muy por encima de la marca PP en Andalucía, alcanza un cincuenta por ciento en preferencia a presidente y marca en este aspecto 35 puntos de diferencia con su principal rival, la ministra Montero. En Andalucía no es que el PP esté fuerte, lo está Juanma Moreno, que ha dado con la tecla para ser el presidente que los andaluces, hoy, quieren. Sin más. Y puede que le vengan crisis como las recientes de los cribados o la corruptela del PP en Almería, pero es evidente que ninguna de ellas pone en riesgo una amplia victoria. Distinto es alcanzar la mayoría absoluta porque…
Dos. Vox es el partido que más crece y al que más teme, por encima de su principal adversario, el PSOE-A. En ningún caso el presidente valora o quiere gobernar en coalición con la formación de Abascal porque sabe que esa foto distorsionaría su moderado temple, pero es consciente de que Vox está muy fuerte y, de hecho, sobrepasa al PSOE-A en votos estimados nada menos que en cinco provincias, como son: Málaga, Cádiz, Granada, Almería y Huelva. Las formaciones de derecha en Andalucía están como los embalses, a rebosar de papeletas, no pueden sumar más votos, pueden quitárselos uno al otro porque entre ambos sumarían hoy 2.244.592 papeletas. Si Vox se lleva restos en algunas provincias como Cádiz, Almería, donde alcanza un 26,7 por ciento de intención de voto, Huelva o Málaga, la mayoría absoluta del PP es altamente improbable. La rozaría, pero en absoluto la tiene asegurada y esta vez a diferencia de las últimas autonómicas no se va a llevar los restos en todas las provincias y que le elevó a última instancia a los 58 escaños. Vox es su gran peligro y dado el panorama actual su crecimiento no se detendrá en los próximos meses, al contrario, se ha llevado todo lo que podía del descontento en la izquierda y ahora consume del PP, donde la figura de Feijóo no suma y es Juanma Moreno quien retiene el voto popular andaluz. Por tanto, al PP le inquieta Vox, no el PSOE-A porque…
Tres. María Jesús Montero va camino de alcanzar el peor resultado electoral del PSOE andaluz y lo va a conseguir por varias cuestiones a la vez: no conecta con el electorado andaluz, es el reflejo de un denostado Pedro Sánchez que a diferencia de la ministra es el producto original y por ello nivela amores y odios al punto de ser el principal problema de su partido y, a la vez, el principal reclamo, pero no es este el caso de una María Jesús que además comete el error de compatibilizar su aspiración a presidir la Junta con las labores de un ministerio tan complicado como el de Hacienda en un momento en el que negocia con Cataluña y, claro, predicar y dar ejemplo son cuestiones no siempre compatibles. Además de eso, no está en el territorio, ella no quería bajarse a la pelea andaluza y lo ha hecho por imposición. Se la nota, la gente lo percibe, en sus filas lo ven hasta el punto de que no pocos hacen política de brazos caídos en espera del siguiente escenario sabedores de que el actual no les lleva a ningún sitio. Incluso hay algún arriesgado que apunta la idea de cambiar de candidato y hacerle un quiebro antes de junio a este desolador panorama, pero es inviable con las elecciones a dos pasos y el partido enfrascado en una campaña que intentará concentrar en exclusiva sobre las deficiencias en Sanidad como quizás única arma arrojadiza contra Juanma Moreno. AL PSOE tampoco le sirve la relativa reorganización a su izquierda en la dupla de Adelante y Por Andalucía porque…
Cuatro. Los 500.000 votos que sumarían entre Adelante y Por Andalucía bajo los liderazgos de José Ignacio García y Antonio Maíllo les lleva a una horquilla de entre 4 y 9 parlamentarios, poco. A Maíllo, al menos de momento, no le premia el electorado su retorno y, quizás, pague precio por el apoyo de Yolanda Díaz a Sánchez, también el trasiego constante de marcas confunde a un votante de izquierdas que ya no sabe quién es quién. Podemos se extingue del escenario y Adelante se presenta como una alternativa fresca y en crecimiento, el tránsito de Teresa Rodríguez a José Ignacio García ha funcionado y las comparecencias parlamentarias de éste le sitúan como un líder en alza, una alternativa joven, que reúne los valores de la izquierda, que se quiere presentar como alternativa posible al voto dormido del PSOE-A. Un PSOE-A que sabe que mucha de su gente se va a quedar en casa, la que se pensaba ir a Vox harta de todo ya ha emigrado y aquellos que son muy cafeteros pueden dar un paso más a la izquierda buscando qué alternativa hay por zonas más rojas. Un PSOE-A que va a intentar movilizar a su gente. Un PSOE-A que lo tiene mal con todo lo que ha llovido y le llueve a diario y con una dupla como son Sánchez y Montero que, en general, lastran más que suman. Y por supuesto que hay otras maneras de verlo.
Cinco. El mapa electoral andaluz se configura hoy en torno a un bloque de centroderecha liderado por el PP y por la fuerza de la marca que representa Juanma Moreno y reforzado por el auge de Vox, frente a una izquierda debilitada y fragmentada. La única duda radica en si alcanzará o no una mayoría absoluta que evite una mesa de negoción con Vox, que ya se ha llevado un 8,4 por ciento de los que votaron al PP en 2022 y que amenaza con incrementar este porcentaje en los próximos meses con un mensaje radicalizado. Aunque es verdad que en la tensión de la campaña el PSOE-A tiende a recuperar y provincias como Sevilla, Jaén o Córdoba mantienen ciertos niveles de fidelidad al voto socialista, no lo es menos que parte de muy abajo y lo hace en una coyuntura que pocas veces ha tenido antes.
Andalucía se prepara para el 28F y afina su himno. Un himno cuyos acordes se decantan y, en estos tiempos que corren, navegan sobre todo por la derecha del río. Este Guadalquivir hoy crecido, verde y azul y marrón según día y clima y que desde la Cazorla jiennense cruza la tierra nuestra para verter en Sanlúcar de Barrameda. Donde se hace mar. Mar andaluz.