Dr. Antonio Monclova Bohórquez

Es solo por el bien de los niños…

El presidente se justifica argumentando que es solo para saber si quien accede a una red social es menor de edad y que es solo por el bien de los niños.
Redes sociales. | Archivo
Logos de varias redes sociales en la pantalla de un teléfono móvil | Alicia Windzio/dpa

El presidente ha comparado a las redes sociales con un estado fallido y propone que se regule el acceso a los menores de edad, porque al parecer corren peligro al utilizarlas (vamos, que no hacen lo que le gusta al gobierno). Según el presidente, hay ciudadanos para los cuales regular es controlar, hacer política es tiranía y poner reglas limita la innovación, pero casi nunca se preguntan ¿para qué queremos la innovación? ¿Para ampliar derechos o para ponerlos en riesgo?, ¿para fortalecer la democracia o para erosionarla?, ¿para mejorar la vida de la gente o para que unos pocos hagan caja? Vaya forma sutil de conculcar el uso de la libertad en las redes sociales.

Siempre defenderé que quien tiene que educar a los hijos son los padres y ellos son los que deben permitir o no que sus hijos tengan redes sociales, pero existen diversos motivos para que nuestro gobierno quiera ser el que regularice su uso. De hecho, los miembros del gobierno llevan meses haciendo tonterías en Tic-Toc para, supuestamente, ganarse el beneplácito de los jóvenes, pero han notado que el relato en redes lo están perdiendo por goleada y creen que viene una avalancha de jóvenes que no les van a votar. Pero la principal innovación de las redes sociales es que dan al pueblo un altavoz para propiciar el cambio y el gobierno no puede consentirlo. 

Es muy probable que lo que realmente busca el gobierno sea que todo el que se conecte a Internet en España tenga que identificarse con sus datos personales, aunque niega que se trate de monitorizar la actividad de los ciudadanos para tenerles controlados. El presidente se justifica argumentando que es solo para saber si quien accede a una red social es menor de edad y que es solo por el bien de los niños. En realidad, se escuda en la protección de la infancia para poder controlar la ciudadanía, un argumento que solían emplear dictadores como el rumano Ceaucescu.

El presidente del gobierno ha entablado una agria polémica con el magnate Elon Musk, dueño de la red social X y la ministra de juventud e infancia llegó a decir que la siguiente batalla tendría que estar orientada a limitar y seguramente a prohibir Twitter (actual X), porque es un espacio donde estamos viendo vulneraciones de derechos fundamentales. Que el lector juzgue la hipocresía de un gobierno con aspiraciones dictatoriales mientras ve fascistas por todas partes.

Aunque solo fuera una de las muchas cortinas de humo que lanza el gobierno para cubrir sus vergüenzas, el anuncio de las actuaciones que pretende llevar a cabo en las redes sociales no es un tema para tomárselo a la ligera. Más allá de ideologías, los que no se estén dando cuenta de la deriva dictatorial que muestra nuestro gobierno actual deberían estar preocupados por su escasa capacidad para percibir la realidad. Ya controlan casi todos los resortes del estado, les falta la Justicia. No a la dictadura que intentan imponernos. Fuerza y salud.