Dr. Antonio Monclova Bohórquez

La mayor mentira jamás contada: España va bien

En los últimos años se ha disparado el precio de los alimentos (incluso los más básicos) y de la energía en general, causando que cada vez más personas no puedan cubrir sus necesidades.
 Dinero.
Dinero.

Ayer tuve que aguantar a un descerebrado relatando lo bien que va nuestro país y que todo iría mal si gobernase la extrema derecha, un constructo de la izquierda, mitad facha y mitad monstruo. Una extrema derecha que supuestamente desmantelaría todo lo público, destruiría el bienestar del que goza la ciudadanía y la freiría a impuestos para luego robarlo todo. Vamos, lo que ya hacen nuestros gobernantes en el nombre del bienestar social y sobre todo del de ellos.

La mayoría de los españoles no tenemos claro eso de que España va bien, pero siempre hay quien no quiere verlo, sea por interés propio o por simple cerrazón. Cada cual es libre de pensar como quiera, pero lo cierto es que la primera posibilidad es un poco asquerosilla y la segunda es digna de cierta lástima.

No nos engañemos, la interpretación de la realidad raramente depende del cristal con que se mire, aunque algunos la pasen por prismas ideológicos y emocionales para acomodarla a sus intereses. La realidad nunca dependerá de opiniones, por respetables que sean.

A continuación, expondré algunos (son infinitamente más) de los motivos por los que deberíamos considerar falso el consabido dicho de que nuestro país, España, va bien:

Hay millones de españoles (incluidos un numero enorme de inmigrantes) que malviven por debajo de los umbrales de la más absoluta pobreza y las ayudas del Estado – aunque necesarias – no podrán solucionarlo por si solas. Mientras, el gobierno saca pecho de las muchas personas que subsidia sin pensar que con ello está reconociendo la enorme pobreza que atenaza al país.

El costo de la vida no para de aumentar. En los últimos años se ha disparado el precio de los alimentos (incluso los más básicos) y de la energía en general, causando que cada vez más personas no puedan cubrir sus necesidades. Las ayudas de nuevo palian, pero no solucionan.

El acceso a la vivienda es un problema generalizado. Es imposible comprar, en especial los jóvenes, por los precios elevados y la inexistencia de ahorro debido a la precariedad laboral y al paro. Los alquileres son caros y escasos, por temor a la ocupación y por la especulación.

Colapsan los servicios públicos. Cada vez hay más pacientes adscritos a la sanidad pública y faltan profesionales. Buena parte de los servicios de la administración pública han colapsado y es una tortura hacer cualquier trámite. El servicio ferroviario empeora cada vez más por falta de mantenimiento, se producen retrasos, cancelaciones e incluso descarrilamientos con víctimas mortales. Por el mismo motivo, las carretera y autopistas se están llenando de socavones.

Ante esta muestra de la realidad, ¿considera el lector que es una señal de que nuestro país va bien? Los impuestos no paran de subir y me pregunto que hace un gobierno sin presupuestos con tantísima recaudación. No a la dictadura que intentan imponernos. Fuerza y salud.